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PIXELS

Un pixel es cada uno de los pequeños cuadraditos que componen una imagen digital.

Podemos hacernos una idea comparando una imagen digital con un mural formado por cientos de pequeñas losetas de colores. Cada una de esas losetas sería un pixel. Cuando nos acercamos al mural vemos cada una de estas losetas, al alejarnos lo suficiente vemos una imagen continua, un todo.

Así pues el pixel es la unidad mínima de información de una imagen digital, pero a diferencia de las losetas puede tener hasta 16,7 millones de colores y además ¡pesa bastante menos...!

 


 

TAMAÑO Y RESOLUCIÓN DE UNA IMAGEN

El tamaño de una imagen describe sus dimensiones físicas y se mide en pixeles. Cuando alguien dice que tiene una imagen de 800x600 pixeles podemos hacernos una idea exacta de su tamaño. Pero en realidad ¿cuánto mide un pixel?

Pues como no podía ser de otro modo... depende. Depende de la resolución del dispositivo en que lo visionemos.

La resolución nos indica el número de pixeles que caben en cada unidad de longitud.

Suele indicarse en pixeles por pulgada (ppp), aunque afortunadamente ya se empieza a utilizar los puntos por cm.

Supongamos que nuestra impresora tiene una resolución de 300 ppp. Sí imprimimos en ella una imagen de 1500 x 900 pixeles el tamaño de la imagen ocupará en el papel 5 x 3 pulgadas. Sí disminuyéramos la resolución de salida a 150 ppp, el tamaño físico de la impresión se multiplicaría por dos.

Asumiendo que una imagen tiene una cantidad de pixeles fijo al aumentar su resolución disminuye su tamaño impreso y viceversa.

De todas formas podemos distinguir distintas resoluciones:

La de escaneado: Indica el número de pixeles que el aparato es capaz de discernir en cada pulgada. Cuanto mayor sea mayores archivos obtendremos y mayor pueden ser las ampliaciones. De todas formas si en el original no existe información suficiente (por ejemplo un negativo estropeado) no servirá de nada.

La de impresión, que es la que ya hemos visto. No la debemos confundir con la que nos ofrece el fabricante. Lo que nos indica el fabricante es el número de puntos de tinta por pulgada (curiosamente también llamados ppp...). Como las impresoras tienen, por el momento, un máximo de 7 tintas, es evidente que para conseguir todos los colores necesitan mezclar cantidades variables de cada una de ellas. Cuantos más puntos consiga imprimir la impresora por pulgada mayor será la sensación de continuidad en el tono, pero no debemos olvidar que cada pixel se corresponde a varios puntos de impresión y que en general la resolución "de verdad" de nuestras impresoras domésticas en raras ocasiones supera los 230-250 pixeles por pulgada.

La resolución de impresión es muy importante, ya que una imagen puede tener buen aspecto al imprimirlo con el tamaño de un sello, pero ya ser evidente que está formada la imagen por "losetas" cuando lo imprimimos a un tamaño mayor, a este efecto se le llama pixelado. En realidad lo que nos va a determinar el tamaño máximo al que podemos ampliar un archivo es el número de pixeles que tenga. La resolución nos indicará el tamaño físico en la impresión. A mayor resolución menor tamaño de impresión.

La del monitor: los monitores actuales tienen una resolución de unos 72 ppp. Los mejores tienen unos 96 ppp. Es decir que los fósforos sensibles a los electrones tienen esa densidad: 72-96 ppp. Cuando cambiamos la resolución del monitor de 800x 600 a 1024x768 lo que estamos haciendo es repetir el mismo pixel en distintos fósforos de la pantalla a no ser que respetemos la capacidad resolutiva del monitor.

Es decir que de nada nos servirá trabajar con un tamaño de pantalla de 2048 pixeles en un monitor de 14 pulgadas, ya que al rebasar su resolución lo único que conseguiremos es ve las cosas más pequeñas.

Para ajustar de forma idónea el tamaño de pantalla multiplicaremos el tamaño del monitor en pulgadas por 72.

Así la resolución idónea para un monitor de 17 pulgadas es de 1024x768 a 1280x960

 


 

CAMBIANDO LA RESOLUCIÓN DE IMPRESIÓN

Cuando imprimimos una imagen una resolución mayor equivale a una imagen más nítida, al existir mayor número de "losetas" necesitamos alejarnos menos para evitar el efecto de "embaldosado"

Sin embargo al aumentar la resolución hemos visto que el tamaño de impresión disminuye. La única forma de conseguir un tamaño de impresión grande a resoluciones altas es que el tamaño real de la imagen sea también grande.

Los programas de edición de fotografías nos permiten cambiar el tamaño y la resolución de una imagen.

 

 

En este ejemplo de menú de Photoshop tenemos varias opciones.

Sí no seleccionamos la casilla "remuestrear imagen" lo único que podremos hacer es cambiar la resolución o el tamaño de la impresión, el programa automáticamente modificará el parámetro no variado. Esto es lógico: sino eliminamos o aumentamos pixeles el tamaño de imagen aumentará al disminuir la resolución y al revés, sin que ello modifique el tamaño real dearchivo la imagen.

Si activamos la casilla de remuestreo el programa creará o eliminará los puntos que sean necesarios para ajustar simultáneamente el tamaño y la resolución de la imagen. Así si tenemos una imagen de 300 x 300 pixeles a una resolución de 150 ppp y queremos imprimirla en un tamaño de una pulgada con una resolución de 300 ppp será necesario que se creen nuevos pixeles.

Para crear estos puntos Photoshop utiliza un método llamado interpolación. Observa cual es el color del pixel que está a la derecha y a la izquierda y sitúa en el medio un nuevo color que esté a medio camino de ambos. Evidentemente este sistema introduce en la imagen colores que no existían en el original. Pensemos en una bandera española. En los puntos de unión de los colores rojo y amarillo el programa introduciría puntos naranjas que no existen en ninguna parte del original. Si seleccionamos el método bicúbico Photoshop tendrá en cuenta el color de los 8 pixeles adyacentes a cada uno que modifique.

Otro problema de la interpolación es que introduce un efecto de desenfoque, de distorsión, al inventarse información nueva. Esto será necesario corregirlo después con filtros de enfoque.

 


 

LA RESOLUCIÓN PERFECTA

No existe. Dependerá del fin al que destinemos la fotografía y de la calidad que deseemos...

Para artes gráficas resoluciones de 300 ppp dan los resultados que vemos en los libros de fotografía y revistas de calidad, los periódicos trabajan con resoluciones que rara vez superan los 100 ppp, las impresoras domésticas suelen dar buenos resultados a 200 ppp, los monitores tienen resoluciones de 72 a 96 ppp...

Pero ¿qué sucede si no tenemos pixeles suficientes para rellenar la superficie que deseamos con la resolución que estimemos adecuada?. pues que deberemos optar por imprimirla pequeña y definida o bien grande y menos definida... Desde luego la opción de cambiar el Tamaño de la Imagen no solucionará el problema. Los programas de retoque no pueden inventarse cosas que no están en el archivo original. Aumentar una imagen por encima de un 120% del tamaño original suele proporcionar imágenes de pobre calidad.

Cuestión distinta es si nos sobran pixeles y queremos disminuir el tamaño o resolución de la imagen. En este caso el programa tendrá en cuenta el color del pixel que le sobra y modificará los adyacentes para que se note menos su ausencia. Esto, como ya hemos dicho, crea una perdida de nitidez que se puede paliar con un filtro de enfoque (da mejores resultados aplicar porcentajes pequeños de un 15-20 % con radios de 1 pixeles y con umbral 0 varias veces que porcentajes y radios mayores una sola vez)

Ejemplo de mascara de enfoque de Photoshop.


 


 

RESOLUCIONES DE PANTALLA

Las tarjetas gráficas modernas nos permiten cambiar la resolución de pantalla. Bueno en realidad lo que cambian es el tamaño de ésta, no su resolución que oscila entre 72 y 96 ppp.

Supongamos una imagen de 800 x 640 pixeles. En un monitor ajustado a este tamaño la imagen ocupará toda la superficie. Sin embargo al aumentar el tamaño del área a 1600 x 1240 pixeles la imagen tan sólo llenará la cuarta parte del monitor.

Mucha gente se gasta mucho dinero en adaptadores gráficos y monitores de alta resolución ¿hacen bien o están malgastando su dinero?

Con tamaños de pantalla mayores obtenemos un mayor área de trabajo y podemos visionar mayor superficie de una imagen sin necesidad de mover la barra de desplazamiento. Además un buen monitor proporciona mayor nitidez y contraste que uno de peor calidad.

Lo que sí es ridículo es ajustar las tarjetas a áreas grandes cuando trabajamos con monitores pequeños. Supongamos una imagen de 150 pixeles, un tamaño de pantalla de 1024 x 768, combinado con un monitor de 14 ", tan sólo servirá para que nos dejemos los ojos intentando ver algo. Sin embargo en un monitor de 19 pulgadas la misma imagen y ala misma resolución ocuparía un espacio físico mucho mayor.

Las resoluciones idóneas son:

Monitor de 14": 640 x 480
Monitor de 15": 800 x 600
Monitor de 17": 1024 x 768
Monitor de 19": 1280 x 960



 

FORMATOS DE ARCHIVOS GRÁFICOS

Un formato gráfico define la manera en que se guarda una imagen y toda la información relacionada con la misma.

Cada formato tiene sus ventajas e inconvenientes. Unos no admiten más de 256 colores, otros admiten una gran compresión... Veamos los más frecuentes:

BMP: Es el formato nativo de Windows. Cualquier aplicación será capaz de reconocerlo Admite hasta 16,7 millones de colores pero el tamaño de los archivos que genera es enorme para casi cualquier uso.

GIF: Formato muy utilizado en Internet gracias a su pequeño tamaño, su inconveniente es que admite tan sólo 256 colores. El formato 89a permite guardar archivos con opciones de transparencia.

TIFF: Es el formato elegido para los trabajos de gran calidad de imprenta. Admite compresión sin perdida de calidad (LZW) y e leído tanto por sistemas PC como Mac

JPEG: Es el formato de compresión de imágenes más eficiente de la actualidad. Al guardar una imagen en este formato debemos de especificar la cantidad de compresión a emplear. Cuanto mayor sea esta mayor perdida de información tendremos, pero los archivos serán menores. Incluso en relaciones de compresión bajas existe perdida de calidad, aunque esta suele ser inapreciable en los monitores e impresoras actuales.

 


 

LAS IMÁGENES DIGITALES: VENTAJAS E INCONVENIENTES

Una imagen digital se puede obtener a partir de una fotografía tradicional mediante un aparato llamado escáner que se encarga de convertir esta fotografía en un archivo informático. También podemos obtener este archivo por medio de una cámara digital que nos ahorrará el trabajo del escaneado.

Las cámaras pueden ser compactas, semiprofesionales o profesionales en función de sus características.

Los escáners pueden ser planos, de películas y de tambor.

Las fotografías, sean analógicas o digitales, están compuestas por un mosaico de puntos coloreados. En la fotografía convencional el punto es una partícula de material físico sensible a la luz y que ha reaccionado químicamente. En la fotografía digital la escena es descompuesta en una cuadrícula de puntos. Cada uno de estos puntos recibe un código numérico en función de sus valores de luminosidad y cromaticidad. Cada uno de estos puntos es un pixel, y viene siendo la unidad mínima de información de una imagen digital y su misma esencia.

 

Ventajas de la fotografía digital.

1. Hay menos impedimentos para hacer una fotografía debido a su menor costo.
2. No es necesario el uso de películas, lo único que consumimos es energía de las baterías.
3. Proporciona una satisfacción inmediata.
4. Se puede manipular de inmediato.
5. No es necesario ni cuarto oscuro ni contaminantes químicos.
6. Es fácil aprender siguiendo el método de ensayo y error. Además se realizan más fotografías que con una convencional.
7. No existe degradación por el tiempo.
8. Se puede transmitir por medio de internet de forma sencilla.
9. Se pueden obtener copias impresas de gran calidad.
10. Se puede enviar directamente a imprenta.

 

Ventajas de la fotografía convencional.

1. Menor coste de una imagen de alta calidad.
2. Menor coste de adquisición de la cámara.
3. No es necesario comprar equipos adicionales ni aprender a usarlos.
4. Salvo en modelos réflex, mayor calidad óptica.
5. No existe desfase de disparo.
6. Se pueden realizar exposiciones de gran duración sin que aparezca ruido.
7. No existe tanta dependencia de la energía
8. Es más fácil comparar varias fotografías de la misma secuencia en una mesa de luz (diapositivas)
9. Es más fácil archivar las fotografías, aunque cada vez existe mejor software para archivar las digitales.
10. No existe dependencia de la calibración del dispositivo de visionado.
11. No necesita equipos auxiliares (ordenador)


Ventajas de la fotografía digital híbrida.

La fotografía digital híbrida es la que se obtienen a partir del escaneado de una fotografía convencional. Existen bastantes y buenas razones para utilizar estas imágenes:

1. Se utiliza el equipo del que ya disponemos
2. Se obtiene lo mejor de ambos mundos.
3. Tecnología establecida y predecible.
4. Mayor relación calidad/euro.
5. Se pueden utilizar las imágenes ya realizadas.

 


 

CARACTERÍSTICAS DE LAS IMÁGENES DIGITALES.

Resolución.

Indica el número de pixeles que contiene la imagen. Así una cámara que tenga una resolución de 1024 x 768 quiere decir que tiene 1024 pixeles de ancho por 768 de altura. Evidentemente cuanta mayor resolución tenga una imagen más información contendrá y será mucho más detallada. Sin embargo no hemos de olvidar que la calidad de las lentes determinará la capacidad del equipo para hacer distinciones entre diferencias sutiles de color y determinará el contraste de la imagen tomada. Podemos calcular fácilmente el tamaño máximo imprimible con calidad dividiendo la resolución por 100. Para la cámara anterior sería de 10 x 7 cm.

La resolución es un dato fundamental en una cámara digital, peor no debemos sobrevalorarlo. De nada servirá un captador de muchos megapixeles si luego la óptica no es capaz de permitir que las sutiles diferencias tonales lleguen al CCD, o si el software de compresión no está a la altura de las circunstancias. Existen muchos modelos de cámaras que ofrecen mejores resultados impresos que modelos que casi doblan su resolución.

 

Profundidad de pixel.

Este dato define el número de colores que puede mostrarse en cada pixel.
Una imagen de un bit puede visualizar blanco o negro. Con 8 bits podemos visualizar 256 colores. Una profundidad de 8 bits por color, o sea de 24 bits totales (Rojo-Verde-Azul) nos permite representar 16.8 millones de colores, que son algunos más de los que puede apreciar el ojo humano.

Las cámaras más modernas permiten trabajar con 12 bits de profundidad por color, 36 en total, lo cual redunda en una mejora de los resultados. Además, si la cámara nos permite guardar el archivo ROW o archivo bruto de lo que ella "ve" antes de tratarla, dispondremos de en una mayor latitud de exposición, . con este sistema podemos realizar correcciones posteriores en la exposición o en el balance de color de hasta 3 puntos sin perdida apreciable de calidad.

Parece que la mejor opción sería trabajar siempre con profundidades altas, pero el tamaño que ocupan estos archivos hace que sea mejor optar con aquella profundidad que aporte suficiente información para los fines que la destinamos. Una imagen de 20 x 30 cm a 300 ppp ocupa 24 Megas, mientras que en escala de grises únicamente 8.

 


 

ANATOMÍA DE UNA CÁMARA DIGITAL

Objetivo.

Tiene la misión de reunir la luz reflejada por el sujeto y concentrarla, debidamente enfocada, en el dispositivo de grabación sensible a la luz de la cámara (CCD)
Hemos de tener en cuenta:

1. Fabricante
2. Material de construcción.
3. Recubrimiento.
4. Número de elementos.
5. Método de enfoque. Auto, auto de zonas múltiples, manual y macro.
6. Distancia focal.
7. Apertura máxima.
8. Distancia mínima de enfoque.
9. Tipo de objetivo. Integrado, intercambiable, con focal fija o zoom.

Diafragma.

Cuanto mayor sea la velocidad de la óptica menos problemas tendremos con las fotos movidas. Además resultará más sencillo desenfocar los fondos.

Visor.

1. Óptico
2. Réflex.
3. LCD
§ Misma imagen que la captada, pero gran consumo de energía
§ Interesante que sea regulable
§ Conviene que tenga gran contraste para las escenas con luz.
§ Proporciona poca resolución
§ Tamaño pequeño.

Flash.

Es importante que pueda desactivarse cuando lo deseemos y que cuente con reducción de ojos rojos (especialmente interesante debido al diminuto tamaño de las compactas), aunque en general esta opción no será milagrosa y deberemos eliminarlos en el ordenador prácticamente siempre.

Es muy interesante que puedan utilizarse flashes externos.

Controles.

1. Bloqueo de enfoque
2. Bloqueo de exposición.
3. Control de exposición manual
4. Control de sobre y subexposición
5. Temporizador.
6. Medición spot.
7. Salida de vídeo
8. Previsualización LCD.
9. Balance de blancos.
10. El zoom digital no sirve para nada, da mejores resultados ampliar en Photoshop.
11. Selección manual de sensibilidad

 

Baterías.

Las cámaras digitales devoran las pilas, así que le costarán más que la película a menos que utilice baterías recargables. Posibilidad de utilizar pilas tipo AA recargables de Metal - Hidruro, mejores que las de Niquel-Cadmio o baterías de Ion Litio. Estas últimas son mucho más caras pero también más eficaces.

Rosca de trípode.

Tiene que ser metálica, pues sino al apretar demasiado podemos romper el cuerpo de la cámara.

 


 

CARACTERÍSTICAS ÚNICAS DE LA FOTOGRAFÍA DIGITAL

Película ilimitada.

Cuantas más fotografías realicemos más posibilidades de acierto. Aunque tengamos el límite de las tarjetas siempre se pueden borrar las menos interesantes y seguir disparando. Además con el precio de los discos portátiles ya no hay disculpa. A cambio tenemos el problema de que en los modelos no profesionales hemos de esperar unos instantes antes de tomar una nueva fotografía, al menos a máxima resolución. Este es un dato fundamental en una cámara digital ¿cuántas fotografías podemos hacer seguidas? ¿a que velocidad?. Los mejores modelos ahora mismo son capaces de realizar hasta 10 - 12 fotografías a máxima resolución y calidad a una velocidad de 3 fas.

Desfase de disparo.

En muchos modelos existe un desfase entre el momento de accionar el disparo y el instante en que este se realiza. Hemos de practicar lo suficiente para dominar esta demora. En los últimos modelos, como la Canon 1 Ds esta demora es de unas 2 centésimas, o sea prácticamente despreciable.

Exponer para los claros.

Las cámaras digitales suelen sobreexponer las luces y los rojos brillantes. Por ello es importante exponer adecuadamente para ellos. En cámaras con control manual y lectura spot es muy sencillo, en los demás casos podemos componer excluyendo el cielo, bloquear la exposición y recomponer la toma. La técnica es básicamente la misma que cuando trabajamos en diapositiva.

Blooming.

Es el fenómeno que se produce cuando las células del sensor de imágenes adyacentes cogen la luz que está realmente enfocando a un vecino. Suele ser un problema en los rangos tonales del rojo al púrpura. Con el precio de la cámara el fenómeno se suele minimizar. Las cámaras más modernas, basadas en tecnología CMOS, y sobre todo el nuevo Foveon han reducido a límites muy bajos el efecto.

Balance de blancos.

Cada fuente de luz tiene colores diferentes (es lo que se denomina temperatura de color). Por esta razón se crearon películas de luz de día, de tungsteno y un sin fin de filtros correctores de luz.

La mayoría de las cámaras digitales compensan automáticamente la temperatura de color de la luz, aunque su capacidad adivinatoria es bastante limitada cuando se mezclan diferentes tipos de luces. Por ello es interesante la posibilidad de ajustar el color blanco a nuestro gusto, dejando así abierta la puerta a la variación de color con fines creativos.

Este es uno de los campos donde la fotografía digital adelanta con mucho a la química. Sería necesario un desembolso de miles de euros en un colorímetro y en filtros de calidad para conseguir el mismo ajuste tonal que realiza cualquiera de los modelos más básicos del mercado. Y eso sin tener en cuenta la edición posterior en programas de retoque

Profundidad de campo.

Las cámaras digitales dan casi siempre demasiada profundidad de campo. Ello es debido a que los captadores habitualmente son 1/3 o ½ del equivalente en 35 mm. De esta forma las ópticas empleadas por las digitales equivalentes a las de 35 mm son menores y por tanto producen tomas con una mayor profundidad de campo.

Exposiciones largas.

A los sensores de imágenes digitales no les gusta realizar exposiciones de más de medio segundo. En caso contrario aparecen puntos de ruido en la escena. Los modelos profesionales no tienen problemas hasta unos 20 segundos. De todas formas con las sensibilidades a las que trabajan estos modelos (hasta 1200 ASA) raramente necesitaremos estas exposiciones tan largas.

La compresión de imágenes.

Las cámaras suelen guardar las exposiciones utilizando un algoritmo de compresión de imágenes con perdida llamado JPG (consigue que una foto ocupe entre 1/3 y 1/20 de espacio). Este formato recomprime la imagen cada vez que se guarda, con la consiguiente perdidad de información, y por tanto, de calidad. Si necesita editar una fotografía realizada con su cámara utilice formatos con compresión sin pérdida como el TIF, o mejor aún no utilice compresión en su cámara, a no ser que tenga problemas de almacenamiento.

En cualquier caso siempre será mejor recurrir a fotografías de menor tamaño y poco comprimidas que utilizar resoluciones altas y comprimirlas en exceso. Con esta compresión perderemos mucha información.

Consiga que dure la energía.

La parte que más cantidad consume de las cámaras digitales es la pantalla LCD, así que no la utilice a no ser que sea imprescindible, para captar paisajes y escenas conde no exista sin error de paralaje utilice el visor directo.
Utilice pilas recargables de NIMH, que no tienen efecto memoria y se pueden recargar en cualquier momento sin que ello afecte a su vida útil. Sí puede utilice baterías de Ión Litio.

Utilice tarjeta de prueba.

Una tarjeta de prueba (tarjet) es una tarjeta realizada de acuerdo con especificaciones de color concretas con el fin de calibrar equipos fotográficos.

Su empleo le permitirá ajustar la fotografía cuando la haya traspasado al ordenador. Le permitirá un balance de blancos exacto y una representación de colores fidedigna.

Para ello fotografía la tarjeta en las mismas condiciones de luz que el sujeto, o sitúela en la escena, recortándola después.

Elija un buen sofware de edición.

Por buena que sea la cámara pocas tomas existen que no se puedan mejorar con un buen programa de edición. Pese a su dificultad de aprendizaje compensa dedicarle unas cuantas horas de estudio al programa de retoque por excelencia: Photoshop. Existen programas más orientados al sector doméstico como el Corel Photopaint o el Paint Shop Pro que son más intuitivos, pero permiten desarrollar menos nuestro potencial imaginativo.

En este apartado es donde lo digital demuestra su enorme ventaja. eliminar elementos indeseados, introducir elementos que no estaban en el momento de disparar, cambiar el tono de la fotografía, aplicar degradados, mezclar imágenes... Si cree que la única ventaja de lo digital es que ahorramos carretes cómprese un libro, o mejor aún, apúntese a un buen curso de Photoshop.

Organice sus fotografías desde el principio.

Es casi imposible evitar tener varios miles de fotografías en unos pocos meses...

Por ello es imprescindible utilizar un buen programa de archivo de fotografías. Existen bastantes aplicaciones que realizan esta función, pero entre ellas destacan el Thumb Plus, el ACD See y sobre todo el Foto Station Pro.

Calibre su sistema.

Si pretende que los resultados que ofrezca su monitor, y sobre todo su impresora coincidan con los que capto con su cámara será necesario que calibre su equipo. La falta de calibración d eun equipo puede hacer que estemos tentados a tirar por la ventana nuestra flamante cámara nueva...

Debe de empezar con el monitor. El adobe gamma le será de gran ayuda, pero si quiere calibrados más exactos deberá utilizar aplicaciones específicas como Colorific. No olvide dejar que su monitor adquiera su temperatura de trabajo funcionando al menos 15 ó 30 minutos. Seguramente necesite realizar un calibrado con luz diurna y nocturna.

Utilice un programa de edición para realizar una tarjeta de prueba que incluya los colores primarios puros y al menos 6 secundarios. Un gris neutro, negro y blanco. Imprima esta tarjeta y ajuste los controles de los drivers de su impresora para que se parezcan lo máximo posible a lo que ve en su monitor. Si utiliza un escaner de diapositivas también deberá fotografiar esta tarjeta. Realice varias tomas para después elegir la que más se ajuste a su monitor.

Escanee la tarjeta que ha impreso o la que ha fotografiado en su escaner y ajuste los drivers del mismo para que los resultados en pantalla sean lo más parecidos al original escaneado.

Para realizar calibrados de calidad deberá recurrir a espectrómetros y colorímetros de alta gama así como a tarjetas y diapositivas para calibración de Kodak.

Ajuste su tarjeta de vídeo.

Deberá ajustar su tarjeta de vídeo para que presente color verdadero, es decir para que represente 24 bits de color. La resolución no es un tema delicado elija una resolución de 640x 480 para monitores de 14", de 800x600 para monitores de 15", de 1024x768 para monitores de 17", y para los mayores de 1280x1024.

Ajuste su monitor.

El ajuste de brillo y contraste será mejor que lo realice con la aplicación Adobe gamma, incluida con Photoshop.Regule el tamaño horizontal y vertical de la pantalla para que sea lo más grande posible, pero sin que se corte. Regule la posición vertical y horizontal para que la imagen aparezca centrada en el monitor. Regule el ajuste angular para que los lados superior e inferior de la imagen de su monitor tengan el mismo tamaño. Ajuste la distorsión de almohadón para que los bordes de la imagen sean rectos y no presenten curvatura.

Realice siempre una copia de seguridad.

Y trabaje siempre sobre una copia del original. Si no quiere perder valiosos originales estas dos normas deberá seguirlas a rajatabla.

Guarde TODOS sus trabajos en CD.

No confíe en su disco duro para guardar su trabajo de forma indefinida. Realice copias en CD. Es un método barato y sencillo de proteger su trabajo contra cualquier imprevisto. El uso de dos discos duros, uno que sirva de copia de seguridad de otro no lo protegerá de un robo, descarga eléctrica, virus...

Y mejor aún, realice dos copias de cada Cd, una para trabajar CON ella y otra de respaldo. Cada cierto tiempo realice una tercera copia en DVD.


 

IMPRESIÓN

Sí quiere conservar su viejo albúm para enseñar a las visitas, deberá elegir entre realizar sus propias copias en casa o encargarlas en una tienda.

Sí va a utilizar mucho su impresora le compensará adquirir una de calidad fotográfica. En la actualidad HP y Epson lideran el mercado, comercializando impresoras a bajo precio con la esperanza de recuperar esa inversión con la venta de consumibles...

La calidad de las impresoras de tinta es muy alta. Los modelos más profesionales pueden ponernos en dificultades a la hora de decir si la copia que estamos viendo procede de una impresora o es una ampliación tradicional. A veces incluso será necesario una lupa para determinarlo...

Utilice papeles fotográficos y tintas originales. Pruebe a imprimir varias tarjetas de prueba hasta conseguir los resultados óptimos sobre cada papel. Guarde estos perfiles y utilícelos adecuadamente. Pasados unos meses verifique que los colores de sus impresiones se ajustan a su perfil definido. La durabilidad de las copias impresas puede doblar a las de las copias tradicionales y ser indefinida si se guardan con parámetros de museo. Podemos estimarlas entre 25 y 60 años en condiciones de exposición continua con parámetros de humedad y temperatura no constantes. De todas formas no nos alarmemos si una copia se deteriora en 10 ó 15 años ¿acaso nuestas fotografías de cuando eramos pequeños han permanecido inalteradas? Por si fuera poco los negativos originales tampoco habrán tenido mejor destino... Con las cámara sdigitales podremos reimprimir un archivo en cualquier momento sin ninguna perdida de calidad.

Si no piensa realizar muchas copias no le resultará rentable adquirir una impresora. Encargue a su laboratorio habitual las reproducciones. Envíeles un CD con la misma fotografía, pero con varios perfiles. Elija el que más le guste y a partir de ese momento utilice ese perfil para enviar todas las demás fotografías. Si cambia de laboratorio repita el proceso.

 


 

ESCANEADO

A la hora de escanear una imagen hemos de tener en cuenta el fin al que se destina y que tamaño necesitamos para el mismo. Lo ideal es escanear al mismo tamaño y resolución que emplearemos para visionar esta imagen finalmente. En cualquier caso podremos reducir el tamaño o resolución, pero aumentarla no nos servirá de nada, pues los programas actuales todavía no son lo suficiente inteligentes para reinventar la realidad...

Una vez escaneada la imagen será necesario ajustarla para que se parezca todo lo posible al original (cosa que pocas veces se consigue ya que los monitores y escaneres actuales están aún muy lejos de las resoluciones de las diapositivas y negativos)


 

 

Hemos de ajustar los niveles de la imagen (Imagen/ Ajustar/ Niveles) El triángulo derecho ajusta los blancos de la imagen y el de la izquierda los negros, el del medio los tonos medios (el gamma). Existe la posibilidad de ajustar automáticamente la imagen, pero salvo en contadas ocasiones no ofrece buenos resultados... También podemos ajustar cada color por separado.

También admite la posibilidad de coger los cuentagotas de negro, gris medio y blanco para elegir que color vamos a utilizar como referencia para ajustar la imagen. Así podemos seleccionar un color en la imagen que consideremos que debe de ser el negro. Con el cuentagotas de la izquierda lo seleccionamos y automáticamente se ajustará la imagen para el nuevo valor.


Una forma más exacta y cómoda de ajustar la imagen son las curvas (Imagen/ Ajustar/ Curvas). Pero su empleo requiere un periodo de aprendizaje mayor

 

En el gráfico podemos mover la línea hacia arriba para aclarar o hacia abajo para oscurecer cualquier gama de color de la imagen. Podemos ajustar luces, sombras, medios tonos, y de cualquier color con independencia del resto.

 


En ella podremos ajustar las dominantes que el escaner haya introducido y corregirlas.

El siguiente paso será ajustar el tono saturación y luminosidad para cada uno de los colores de la imagen si lo precisan. Imagen / Ajustar /Tono y saturación.


 

Es muy frecuente necesitar corregir los verdes y azules para darles la saturación y tono adecuados.

Una vez realizados estos cambios podemos ajustar el brillo y contraste. El brillo corresponde a la cantidad de blanco que posee la imagen, el contraste a la diferencia que existe entre las partes oscuras y claras de la imagen. Es normal que después de ajustar uno de ellos sea necesario modificar el otro, hasta encontrar el equilibrio perfecto. Imagen /ajustar /Brillo y contraste.

Es fácil dejarse impresionar por la capacidad de ajuste de estos comandos, pero no debemos olvidarnos de que intentamos que se aproxime a un original, que deberemos tener siempre en una buena mesa de luz al lado del ordenador y que todos nuestros ajustes deben llevarnos hacia algo parecido a lo que vemos con la lupa. En caso de que el resultado no sea el esperado suele ser mejor empezar de nuevo en vez de andar dando vueltas y más vueltas.

Por último será necesario enfocar la imagen levemente para conseguir una mayor nitidez.

 

 

Los parámetros que tiene la captura de arriba son los idóneos para empezar a utilizar esta herramienta, pero si . si el grado de enfoque no es suficiente la podremos volver a emplear tres o cuatro veces. De todas formas no combiene abusar de la mascara de enfoque o conseguiremos imágenes muy irreales.

 


 

OPTIMIZACIÓN PARA LA WEB

La primera optimización que debemos realizar, y la más eficaz es la referente al tamaño de la imagen. Lo ideal sería que las fotos se viesen a pantalla completa, pero el ancho de banda disponible hoy en día no lo permite... Así pues hemos de racionalizar los tamaños y encontrar unos tamaños que permitan ver las fotos con un tamaño adecuado.

Las miniaturas suelen verse adecuadamente con una tamaño entre 100 y 150 pixeles en su lado mayor. Para las fotos ampliadas suele bastar un tamaño de 450 - 600 pixeles en el lado mayor.

Una vez establecido el tamaño será necesario comprimirlas todo lo posible hasta encontrar el punto en el que la perdida de calidad es ya apreciable. Este punto depende de cada fotografía en concreto. Existen programas como el Fireworks y el Image Ready que nos permiten controlar con precisión el grado de compresión idóneo. Desde luego el formato ideal para las fotografías es el JPG, ya que consigue combinar archivos pequeños con una calidad notable.

Lo único que tenemos que hacer es mostrar la carpeta de optimizar Ventana/mostrar optimizar y después presionar la carpetilla que aparece encima de la imagen que estamos optimizando y que indica "2 copias". cuando el nivel de compresión sea el adecuado lo guardaremos: Archivo/ Guardar optimizada como.

Photoshop también cuenta con un herramienta para optimizar las imágenes para la web Archivo/guardar para Web con un funcionamiento similar


Podemos apreciar como la diferencia entre la imagen de la izquierda y la de la derecha no es muy apreciable. Sin embargo la diferencia entre sus tamaños de archivo (385 k frente a 19,92 k) sí lo es.

 


Sí tiene alguna duda puede ponerse en contacto con el autor.