Este curso no pretende ser un compendio sobre macrofotografía, son tan sólo unos breves apuntes que ayuden al que se inicie en esta apasionante faceta de la fotografía a captar las fascinantes facetas de la Naturaleza que nos suelen pasar desapercibidas debido a su pequeño tamaño.

 

 


 

INDICE:

EMPEZANDO

  • Conceptos importantes

  • Concepto de Macrofotografía

  • Consejos acerca del equipo

  • Las películas

  • ¿Cómo obtener mayor relación de ampliación?

MATERIAL ADECUADO PARA MACRO

  • Lentes de aproximación

  • Tipos de lentes de aproximación

  • Lentes acromáticas

  • Empleo simultáneo de dos objetivos

  • Anillos de extensión y aparatos de fuelle

  • Colocar el objetivo al revés

  • Objetivo macro

  • Lupas para el visor y visores en ángulo recto

  • Trípode, monopie y bolsas

  • Cable disparador

  • Flashes

EXPOSICIÓN

TÉCNICA

  • Profundidad de campo

  • Diafragme lo necesario

  • Aumento

  • ¡Acérquese¡

  • Enfoque los detalles realmente importantes

  • Varié la distancia y no el enfoque

  • Uso de más de una lente de aproximación

  • Fondos

  • Fondos negros

  • Tape el ocular

  • Filtros

  • La distancia de trabajo

ILUMINACIÓN

  • Luz natural

  • Uso de luz no natural

  • Utilización de un proyector de diapositivas

  • Utilización del flash

  • Focos de estudio

  • Reflectores

  • Número guía de los flashes

  • Cables de extensión

  • Pilas

  • Luz Frontal

  • Contraluz

  • Luz Lateral

  • Luz rasante

  • Sombras dobles

  • Evite las manchas brillantes

  • Distancia de la luz

  • Iluminación indirecta

  • Objetos claros sobre fondos oscuros

  • Duración del destello de flash

  • Combinación de Flashes

  • Luz de relleno

  • Flash múltiple y exposiciones múltiples

EN ACCIÓN

  • Elegir el motivo

  • La luz

  • El viento

  • Acuarios y terrarios

     


 

EMPEZANDO

 

 

Conceptos importantes:

 

Longitud focal: Distancia entre el eje óptico del objetivo y la superficie de la película cuando se enfoca a infinito.

 

Distancia de la imagen: Distancia entre el eje óptico del objetivo y la superficie de la película. Cuando se enfoca a infinito coincide con la anterior.

 

Distancia al tema: Distancia entre el tema bien enfocado y el eje óptico del objetivo.

 

Escala: Relación entre el tamaño real del tema y el tamaño de la imagen sobre el fotograma.

Se corresponde a la relación entre la distancia al tema  y la distancia de la imagen.

 

Diafragma: Es la abertura relativa de un objetivo, definida por la relación entre su longitud focal y el diámetro del objetivo. Cuanto menor es el diafragma mayor es la luminosidad y menor la zona que aparece enfocada en el fotograma.

 

Número Guía: Indica la potencia que tiene un flash.  Para una determinada sensibilidad de película es igual al producto de la distancia a la que se sitúa el mismo y el diafragma necesario para una adecuada exposición. Nos permite saber el diafragma que debemos colocar en nuestra cámara simplemente dividiéndolo por la distancia en metros a la que se sitúa. Inversamente podemos saber a que distancia debemos situarlo para un diafragma determinado. Un flash con un Nº guía doble que otro es en realidad 4 veces más potente que este ya que la luz cae en proporción al cuadrado de la distancia.

 

TTL: (Through the lens) Sistema que mide la luz que atraviesa el objetivo y que llega realmente al plano de la película. Presenta la ventaja de corregir los efectos que tienen sobre la exposición los filtros, anillos... Existen flashes TTL cuyo destello es interrumpido cuando la cámara detecta que la película ha recibido luz suficiente para su correcta exposición. Otros sistemas como el E-TTL emiten una serie de destellos que son detectados e interpretados por la cámara para obtener una exposición más exacta.

 

Ampliación: Relación que existe entre el tamaño del objeto en el fotograma y su tamaño real. Así una relación 1:1 indica que estamos fotografiando a escala real, y una relación de 10:1 indica que estamos aumentando cada mm de la realidad 10 veces en nuestro fotograma.

 

El Concepto de Macrofotografía:

 

Se llama macrofotografía a la fotografía de objetos en una relación de ampliación entre el objeto real y su representación en el fotograma superior a 1:10, aunque en las relaciones entre 1:10 y 1:4 se suele hablar de  fotografía de aproximación, reservándose propiamente el nombre de macrofotografía para las ampliaciones iguales o superiores a 1:1

 

Para realizar fotos con una relación superior a 1:4 se necesitan aparatos específicos (anillos de extensión, lentes de aproximación, objetivos macro...)

 

 

Consejos acerca del equipo.

 

La cámara ideal para macro es la réflex de un objetivo con fotómetro incluido y capacidad para controlar los flashes teniendo en cuenta la luz que llega al plano de la película (TTL).

 

De todas formas se pueden obtener excelentes resultados con otro tipo de cámara, aunque será preciso controlar detenidamente el error de paralaje.

 

En caso de no contar con control de los flashes TTL podremos utilizar estos en manual, aunque el proceso exigira cálculos de exposición.

 

Es prácticamente imprescindible contar con botón de previsualización de la profundidad de campo para poder controlar la zona que se encuentra a foco y así poder optimizar el diafragma empleado. De esta forma conseguiremos que la zona que nos interese se encuentre a foco y dejar el resto desenfocada. Es también muy interesante para poder averiguar cual es el diafragma más abierto que nos permite enfocar exactamente lo que queremos y dejar el resto desenfocado para que no distraiga la atención.

 

También es recomendable que cuente con la posibilidad de levantar el espejo de forma manual antes de exponer lel fotograma para evitar vibraciones debidas a la sacudida del espejo en el momento previo a la exposición(los efectos más adversos se presentan cuando disparamos entre 1/15 y 1/125).

 

 

Las películas.

 

Al igual que sucede con todas las facetas de la fotografía la elección de la película es primordial para obtener unos buenos resultados.

 

Son recomendables películas de diapositivas de baja sensibilidad, 25 a 100 Asa, aunque para trabajar en el campo con animales o en circunstancias de poca luz puede ser útil usar películas de 200 Asa, las de sensibilidad superior son poco adecuadas para su uso en macro debido a la evidente aparición de grano.

 

Yo suelo emplear Velvía 50 y Provia 100 F con buenos resultados.

 

 

¿Cómo obtener mayor relación de ampliación?

 

En macro de lo que se trata es de mantener, por el sistema que sea, la mayor diferencia posible entre la distancia de la película y la longitud focal.

 

Esto se puede lograr de dos maneras:

 

1- Aumentando la distancia de la imagen intercalando accesorios entre el objetivo y la película (anillos, fuelle...)

2- Reduciendo la distancia a la imagen (por medio de una lente de aproximación.)

 

 

 


 

MATERIAL FOTOGRÁFICO PARA MACRO

 

Lentes de aproximación:

 

Cuentan a su favor:

 

1- Una gran facilidad de uso.

2- No es necesario incrementar el tiempo de exposición, ya que no reducen la luz que llega a la película.

3- No es necesario desmontar el objetivo para su uso.

4- Peso despreciable.

5- Precio muy económico.

 

En su contra se puede argumentar:

 

1-       Sólo rinden buena nitidez cuando se diafragma mucho.

2-       Si son muy potentes tan sólo aparece nítido el centro de la imagen.

 

Estos argumentos en contra pueden matizarse, ya que en macro es inevitable usar diafragmas muy cerrados para contrarrestar la escasa profundidad de campo y que además los motivos suelen ocupar el centro del fotograma.

 

Los más puristas argumentan, y no sin razón, que no se puede colocar impunemente un simple cristal ante un complejo objetivo sin perder parte de sus características de nitidez, resolución y contraste

 

 

Tipos de lentes de aproximación:

 

Podemos dividirlas en función de sus dioptrías, que indican su potencia. A mayor dioptrías menor es la distancia al tema y por tanto mayor la relación de ampliación.

 

Las lentes de 0.5 y 1 dioptrías están indicadas con objetivos de longitud entre 85 y 200 mm.

Las lentes de 2 a 4 dioptrías están indicadas para objetivos estándar y angulares.

 

Con lentes de 4 o más dioptrías en objetivos de focal elevada se consiguen grandes relaciones de ampliación , aunque a costa de una gran borrosidad en los bordes y falta de definición (aunque esto último se puede evitar cerrando el diafragma hasta f/16 o f/22...)

 

Hay que tener en cuenta que cuanto mayor es la longitud focal de un objetivo más se penetra en el mundo del macro.

 

 

Lentes acromáticas:

 

 Estas lentes están compuestas por dos lentes, cada una de las cuales corrige los defectos de la otra. Por tanto estas lentes alteran menos las característica ópticas de los objetivos que las lentes simples.

 

La nitidez en los bordes con estas lentes es mayor que la obtenida con los anillos de extensión (a no ser que se invierta el objetivo)

 

El único inconveniente de estas lentes es su elevado precio, cercano al de los anillos de extensión.

 

 

Empleo simultáneo de dos objetivos:

 

Un objetivo no es otra cosa que una lente de aproximación perfectamente corregido en sus aberraciones. Así podemos unir dos objetivos por medio de las roscas de su parte frontal y alcanzar fácilmente la escala 1:1. Para unir estos objetivos puede ser útil un poco de cinta, dos filtros desechados, Loctite y algo de habilidad.

 

El objetivo exterior se coloca en su diafragma mayor y se diafragma con el que queda unido a la cámara. Sin embargo no todos los objetivos se prestan a esta combinación, ya que a veces, incluso con diafragma completamente abierto se produce viñeteado.

 

 

Anillos de extensión y aparatos de fuelle.

 

Intercalados entre el objetivo y la cámara aumentan la distancia entre ambos, con lo que se puede acercar más al sujeto sin pérdidas apreciables de la nitidez. Al no llevar lentes en su interior no existe modificación de sus condiciones de trabajo.

 

El hecho de que no lleven lentes en su interior puede hacernos pensar que no existen diferencias entre unos anillos y otros. Sin embargo el comportamiento mecánico es muy importante, sobre todo cuando colocamos un pesado objetivo a continuación de los anillos. Los anillos de construcción mediocre suelen ceder, con lo que el plano de la película no se encuentra paralelo a la zona de enfoque, pudiéndonos encontrar con apreciables pérdidas de calidad.

 

Con algunas cámaras, como la Nikon F-80 es necesario utilizar anillos que conserven los contactos eléctricos con el objetivo, pues sino no funciona el fotómetro.

 

 

Anillos de extensión.

 

Los anillos de extensión presentan los siguientes inconvenientes:

 

1-       Se pierde mucha luz, proporcionalmente a la extensión utilizada.

2-       Algunas veces la imagen que aparece en el visor es tan oscura que para no enfocar al azar necesitaremos una lámpara de gran potencia (100W o más)

3-       En ocasione puede resultar inservible el fotómetro de la cámara, por falta de luz.

4-       El equipo resulta grande, pesado e incómodo de manejar.

 

Algunos anillos de extensión mantienen todos los automatismos de la cámara incluido el autofocus, en macro estos sistemas automáticos de enfoque son prácticamente inoperativos, pero puede resultar interesante mantener el autofocus cuando empleemos los anillos con objetivos tele para disminuir la distancia de enfoque de objetivos largos (que suele ser de 1 ó 2 metros)

 

 Los fuelles, por su lado, tienen la ventaja de que su relación de ampliación es continua, sin saltos, pero el inconveniente de que en ocasiones la extensión mínima es de 5 ó 6 cm (debido al propio grosor de sus montantes), con lo que es necesario contar con unos anillos que cubran estas distancias intermedias.

 

Cuentan con un rail de enfoque que simplifica mucho esta tarea, y un segundo rail que prolonga la separación entre el objetivo y la cámara, con lo cual incrementamos el aumento.

 

Presentan como inconvenientes la desventaja de su fragilidad y dificultad para enfocarlos y manipularlos, por lo que su uso está prácticamente restringido al estudio. Además su precio es muy superior al de los anillos.

 

Fuelle de extensión de gran longitud combinados con un macro de 60 mm. Podemos apreciar la guía numérica que indica la extensión empleada.
 

Colocar el objetivo al revés:

 

Las principales marcas de cámaras ofrecen unos anillos especiales que permiten situar el objetivo al revés, es decir con la bayoneta mirando al sujeto.

 

Los objetivos están diseñados para ofrecer la mayor calidad posible cuando la distancia al tema es mayor que la de la imagen. Cuando llegamos a la relación 1:1 las dos distancias son idénticas, pero al sobrepasar esta escala  estas distancias se invierten, la distancia al sujeto es mucho menor (unos pocos milímetros) que la que separa el objetivo del plano de la película (varios cm), por ello al invertir el objetivo conseguimos que este trabaje en las condiciones idóneas para las que fue diseñado.

 

Los aros de inversión no conservan el diafragmado automático, por lo que es necesario cerrar el diafragma manualmente antes de realizar la exposición. Además el cuerpo deja de estar en contacto con la CPU de los objetivos que la llevan incorporada, lo que supone la perdida de algunas funciones en la cámara.

 

Existen cables disparadores dobles, que accionan primero el diafragma y luego el obturador, son muy útiles si no queremos preocuparnos de cerrar manualmente el diafragma a la abertura de exposición o si trabajamos a ampliaciones grandes, pues en este caso el leve roce que supone cerrar manualmente el diafragma puede suponer la perdida del enfoque. Idéntica misión cumplen en el trabajo con fuelles.

 

 

Objetivo macro:

 

Esta es la mejor solución para fotografiar desde cerca. Su único inconveniente es su precio... Pero con él podremos llegar a escalar de 1:1 sin inconvenientes y al 3:1 con unos anillos de extensión...

 

Existen objetivos de 50-60 mm ideales para flores y motivos inertes, para  animales poco colaboradores es recomendable un  105 mm o incluso un 200 mm.

 

En el mercado de segunda mano encontraremos objetivos macro manuales a buen precio. El hecho de que sean manuales no presenta ningún inconveniente, ya que actualmente el autofocus es inoperante en macro (incluso con los modelos más avanzados de cámaras)

 

Lo que sí es una gran ventaja es que cuenten con rosca para trípode, ya que así podremos colocar éste aquí y dejar la rosca de la cámara para situar el soporte de flashes. Además el uso de objetivos largos varía el centro de gravedad de la cámara y la fijación del trípode al objetivo favorece el manejo del conjunto.

 

Los objetivos macro son los idóneos para combinar con los fuelles debido a que están corregidos especialmente para trabajar a distancias muy cortas.

 

Ranita de San Antonio fotografiada con un objetivo macro de 60 mm

 

 

Lupas para el visor y visores en ángulo recto:

 

Las lupas permiten enfocar con mayor precisión ya que nos amplian parte de la escena que aparece en el visor, siendo mucho más sencillo determinar el punto exacto de enfoque.

 

Los visores de ángulo recto nos permiten enfocar en situaciones donde la posición de la cámara impide ver cómodamente por el visor de la misma.

 

Visor en ángulo recto.

 

Trípode, monopie y bolsas:

 

Es imprescindible el uso de un buen trípode que garantice la ausencia de movimiento y vibraciones ya que con los aumentos crece también de forma exponencial los efectos de las vibraciones, por mínimas que sean.

 

Es necesario que el trípode nos permita unos movimientos suaves y precisos y sería recomendable que contásemos con una corredera de ajuste. Son numerosos los fotógrafos  que prefieren una rótula panorámica para macro, yo considero que una buena rótula de bola también puede ser muy adecuada para este trabajo.

 

Algunas rótulas tipo ARCA tienen los platos de corredera, lo que combinado con un plato largo (8 cm) nos permite disponer de un cierto margen de maniobra a la hora de situar la cámara y modificar su posición horizontal sin necesitad de variar la ubicación del trípode.
En la foto también podemos apreciar la fijación del objetivo a la rótula.

 

También es muy interesante la posibilidad de poder invertir la columna central, para poder realizar tomas desde muy poca altura.

 

 

Columna central invertida para poder captar planos muy cercanos al nivel del suelo.

 

 

El equipo de macro, sobre todo cuando trabajamos con fuelle puede ser muy pesado y nuestro trípode debe ser capaz de manejar con soltura y suavidad el peso de la cámara y el de los flashes.

 

Otra opción interesante, debido a la gran movilidad que proporciona es el monopie. Con él es mucho más fácil encuadrar y seguir los movimientos del sujeto, así como ubicarlo en lugares difíciles. Sin embargo es mucho menos estable y resultará complicado combinar la luz del flash con la natural, o utilizar la luz ambiente como única fuente lumínica, ya que el empleo de diafragamas cerrados conlleva la necesidad de usar velocidades lentas incompatibles con la estabilidad del monopie. Conviene que el monopie que usemos tenga una distancia mínima de extensión de 20 a 30 cm.

 

Cuando no podamos contar con un trípode es recomendable disparar a velocidades superiores en uno o dos puntos a las recomendadas para la óptica que estemos empleando (1/125 o superiores con un objetivo de 50 mm), y buscar un buen punto de apoyo.

 

Otra buena opción son los soportes de flash para macro, como el de Novoflex o el de Manffroto. Nos permiten una gran autonomía, aunque a costa de un elevado peso que dificultará el enfoque y acabará con nuestra espalda... Funcionan bien en combinación con los monopies.

 

 

 

Cable disparador:

 

Es tan necesario como el trípode, ya que la presión que realizamos sobre el disparador es suficiente para producir vibraciones en la cámara que echan a perder la fotografía. Son baratos y fáciles de usar ¿qué más les podemos pedir?

 

Los fuelles cuentan con un cable disparador con dos salidas. Una acciona un mecanismo que cierra el diafragma y la otra actúa sobre el obturador.

 

Podemos sustituir el cable por el autodisparador de la cámara, pero este sistema tiene el inconveniente de que no podemos disparar en el preciso instante que nos interese.

 

Cable disparador doble para accionar el diafragma del objetivo situado en el fuelle Nikon PB 6 y después el botón de disparo.

 

 

 

Flashes:

 

Es recomendable que los flashes que utilicemos puedan ser controlados por la cámara (TTL). Esto nos evitará un sinfín de cálculos y mediciones.

 

Actualmente los flashes computerizados han experimentado una disminución de su precio que permite su adquisición para macro.

 

Es recomendable contar con dos flashes, uno principal con Nº guía de 32-40 y uno secundario con Nº guía de 16-30.

 

Podemos realizar excelentes fotografías macro con flashes de calidad medio-baja y con números guía bajos (10-20) gracias a la corta distancia a la que estos se sitúan, de todas formas es recomendable contar con suficiente potencia para las exposiciones con grandes extensiones, ya que el diafragma equivalente puede situarse fácilmente en un f:256. Además la iluminación demasiado cercana produce unas sombras demasiado duras.

 

Existen flashes denominados de anillo o anulares que se colocan en la parte frontal del objetivo y producen una iluminación homogénea y sin sombras, es muy adecuado para flores y mariposas, pero en superficies muy brillantes (ojos de anfibios, caparazones de insectos, agua...) producen unos reflejos muy feos. Su propia construcción produce una ausencia de sombras que conlleva una iluminación plana muy poco artística. Están especialmente indicados para relaciones de ampliación muy grandes, donde el escaso espacio de trabajo puede provocar que sea imposible iluminar la escena de otro modo. Cuentan con la ventaja añadida de que  suelen tener una pequeña bombilla que nos permite enfocar con mayor facilidad.

 

Los anulares funcionan mejor con objetivos de poca distancia focal, como el 60 mm. Con objetivos de mayor distancia focal la luz se vuelve más dura debido a su mayor distancia al sujeto. A cambio tendremos unos fondos mejor iluminados.

 

 Si adquiere uno es recomendable que compre uno con un Nº guía de 10-16, pues su distancia de trabajo es muy reducida.

 

En cualquier caso no es el anular un flash de elección para principiantes, y en general se obtendrán unos resultados mucho mejores, y a menor precio, con dos flashes normales.

 

Los reflejos de los flashes de anillo pueden proporcionar reflejos desconcertantes.

 

 


 

LA EXPOSICIÓN

 

 

Las lentes de aproximación , simples o acromáticas, no precisan un incremento del tiempo de exposición. Los anillos y fuelles sin embargo si producen una disminución de la luz que incide sobre la película lo que conlleva un incremento de la exposición proporcional al aumento y a la extensión. Sin embargo estos incrementos de la exposición son corregidos por la mayoría de las réflex actuales (TTL)

 

Para calcular el incremento de la exposición manualmente recurrimos a la fórmula:

 

Incremento= Extensión al cuadrado / focal del objetivo al cuadrado

 

                       

                        Ejemplo con una extensión de 520 mm y un objetivo de 40 mm:

 

                Incremento = 520*520 / 40*40   = 169

 

La extensión produce un incremento de la exposición, ya que la luz que llega a la película es escasa. Las réflex modernas tienen en cuenta esta extensión y ajustan la exposición en consonancia. En caso de que nuestra cámara no sea de este tipo deberemos ajustar la exposición por el método de ensayo y error. Partiremos de la fórmula anterior como punto de partida y realizaremos varias fotografías por encima y por debajo de esta exposición, realizando una tabla con los resultados que consideremos idóneos que usaremos en nuestras futuras fotografías.

 

Los fotómetros de las cámaras están diseñados para funcionar adecuadamente con sujetos que presenten tonos neutros, que reflejen el 18% de la luz que les llega. Esta forma de funcionar suele ser la idónea para la inmensa mayoría de las situaciones, donde los sujetos muy claros o muy oscuros no dominan la escena.

 

Sin embargo en macro la situación se invierte, no es nada infrecuente fotografiar una flor blanca o un escarabajo negro...

 

En estas ocasiones el fotómetro interpreta que la blanca margarita que estamos enfocando presenta un tono gris al que le llega mucha luz, en consonancia subexpone la fotografía y obtenemos una margarita de un color crema. Para evitarlo debemos indicarle a la cámara que sobreexponga un punto si el motivo es de un color claro y dos si es muy brillante (como la nieve) Con los sujetos oscuros la cámara considera que son sujetos grises a los que les llega poca luz y en consecuencia sobrexponen la escena, obteniéndose, por ejemplo, unos escarabajos de color pardo. Para evitarlo debemos subexponer la escena en uno o dos puntos según sea el motivo más o menos oscuro.

 

 

 

 

En esta toma se midió la luz puntualmente en las zonas claras medias de la flor y se disparó a una velocidad un punto inferior a la recomendada por el fotómetro, para que los pétalos fueran realemente blancos y no grises y apagados.

Se habría podido medir en la zona grisácea de la roca y disparar sin modificar la lectura, pero como las luces más altas podían perder detalle preferí no arriesgarme a que la toma saliese de gama.

Nikon D70; MicroNikkor 105 mm 1:2.8 a vel 125 y f/11.

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Puede suceder que nuestro fotómetro ante la escasez de luz se salga de su margen operativo. En este caso podemos indicarle a la cámara que tenemos una película de sensibilidad superior (1600 o 3200 Asa) y con la exposición obtenida realizar los cálculos precisos para la correcta exposición.

 

Ejemplo: Nuestro fotómetro tan sólo nos proporciona lecturas entre 1” y 1/1000 y ante nuestra composición se enciende la lucecita de subexposición.

Ajustamos la sensibilidad de la película en 1600 Asa y nos indica que se necesita una exposición para el diafragma seleccionado de 1/4. Como la película es 4 puntos más sensible que la que tenemos realmente (100 Asa)  la exposición correcta será 4 puntos superior, es decir  4 ".

 

Con exposiciones superiores a 1” debemos tener en cuenta que se produce el llamado Fallo de la Ley de la Reciprocidad (efecto Schwarzschild) e incrementar la exposición en consonancia a su duración. Así Fuji recomienda que la Velvia se compense en +1/3 en exposiciones de 4” a 16” y en 2/3 en exposiciones superiores a 16”. La Provia por su parte se corregirá en +1/3 en exposiciones de más de 4 minutos.

 

Puede ser interesante el uso de un fotómetro independiente, o si los sujetos son muy pequeños sustituirlos por una tarjeta gris neutra sobre la que se realiza la medición, una vez medida la luz que llega al sujeto retiramos la tarjeta y disparamos.

 

Cuando nuestra cámara no tiene control TTL de los flashes, o cuando decidimos trabajar con ellos en manual, es necesario calcular el número guía equivalente de nuestros flashes para la ampliación y diafragma con que estamos  trabajando. Aunque existen fórmulas que nos permiten calcular este factor lo más recomendable es realizar un carrete de pruebas y apuntar las exposiciones correctas para luego reproducir esos resultados.

 

La distancia teórica del flash al sujeto es :

 

Nº Guía * Distancia focal / Diafragma * distancia imagen

 

La distancia de la imagen es la distancia entre la superficie de la película y el objetivo, o sea que en realidad es la distancia focal del objetivo utilizado más la extensión que estemos utilizando

 

A partir de este punto teórico realizaremos varias exposiciones por encima y por debajo para determinar la adecuada. Con estos resultados  construiremos una tabla de referencia para futuras exposiciones.

 

 

 


 

TÉCNICA  

Profundidad de campo:

 

Se llama así a la zona por delante y por detrás del punto de enfoque en la que la nitidez es aceptable.

 

La profundidad de campo es independiente de la focal del objetivo utilizado, depende únicamente de la relación de ampliación y del diafragma seleccionado.

 

 

Este concepto puede ser chocante y parecer una errata ya que no es nada raro escuchar, y aún leer en libros y revistas, frases como "los angulares tienen mayor profundidad de campo que los teles". el error se produce al utilizarse los angulares con fines distintos a los teles. Es inusual que con un angular lleguemos a la misma relación de ampliación que con un tele, ya que ello nos obligaría en nuestra especialidad a situar el objetivo a escasos centímetros del sujeto. Así, al ser las telaciones de ampliación muy inferiores al utilizar los angulares parece que "tienen más profundidad de campo".  

 

Lo que sí varía, y mucho es la perspectiva, cuanto menor sea la focal del objetivo utilizado mayor será la proporción de fondo que abarque la composición. Por eso los teles tienen la ventaja añadida de permitir aislar el sujeto contra el fondo que más nos interese. Además las ópticas de mayor distancia focal permiten una mayor distancia de trabajo y facilitan mucho la colocción de la iluminación, además de interferir menos en la vida de nuestros modelos.

 

La profundidad de campo es la “bestia negra” de esta especialidad: la profundidad de campo disminuye a medida que aumenta la ampliación. Debo insistir en que para una abertura determinada de diafragma la profundidad de campo no depende más que del aumento, cualquiera que sea la focal o naturaleza del objeto utilizado.

 

Incluso con diafragmas muy cerrados la profundidad de campo por encima del 1:1 es tan limitada que es inútil medirla. En la práctica consideraremos que tan sólo un plano de la película quedará nítido, y este debe ser evidentemente el más significativo.

 

Con una cámara profesional de estudio y con ajustes delicados, se puede obtener imágenes completamente nítidas en un plano oblícuo inclinando el plano de la película y aplicando las reglas de Scheimpflug, pero estas cámaras de respaldo inclinable no son el objeto de estas nociones sobre macrofotografía..

 

 

Diafragme lo necesario

 

Por detrás y por delante del punto de enfoque existe una zona nítida que será mayor cuanto menor sea el diafragma seleccionado. Contrariamente al abrir el diafragma la zona de nitidez disminuye.

 

Esta zona de nitidez se reparte de forma semejante por detrás y por delante del punto de enfoque, contrariamente a lo que sucede en fotografía convencional donde el reparto es de 2/3 por detrás y de 1/3 hacía la cámara. Pero recordemos que esta zona puede ser de décimas de mm por encima de la relación de ampliación1:1.

 

Lamentablemente cuando trabajamos por encima de la relación 1:1 se producen fenómenos de difracción en las laminillas del diafragma que producen una gran perdida de definición al rodear de un ligero halo los detalles más finos. Debido a este fenómeno es contraproducente cerrar demasiado el diafragma. En general podemos diafragmar hasta f:22 con una relación inferior a 2:1, f:16 e incluso f:11 entre las relaciones 2:1 y 4:1, por encima de estas relaciones es mejor no llegar a f:11.

 

Con películas de sensibilidad elevada (>400 Asa) podemos diafragmar más debido a su baja capacidad de definición, pero a costa de un grano bastante evidente.

 

Si la zona de nitidez es insuficiente tal vez tenga que situar al sujeto más paralelo al plano de la película o reducir algo la escala de la imagen y ampliar luego selectivamente el fotograma. También puede recurrir a usar un formato de película mayor pues así la escala de ampliación se reduce.

 

Sitúe a esta efémera completamente paralela al plano de la película para conseguir la mayor profundidad de campo posible con un diafragma de f/11.

MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 45 y f/11. Fuji Velvia 50.

 

Lamentablemente poco más se puede hacer pues la profundidad de campo depende únicamente de la relación de ampliación y del diafragma seleccionado, siendo igual el método usado para obtenerla, es decir que una rosa a una escala de 1:1 tendrá la misma profundidad de campo fotografiada con un macro, un tele, un angular, con fuelles, anillos, lentes...

 

Un truco que puede ser útil es usar una lente partida, donde una parte de la misma tiene mayor potencia que la otra, de esta forma se pueden tener enfocados planos que de otro modo sería imposible.

 

El uso de diafragmas relativamente abiertos puede servirnos para separar el sujeto de fondos demasiado confusos o llamativos que saldrán desenfocados.

 

 

Aumento.

 

Para calcular la extensión necesaria para poder obtener un determinado aumento recurriremos a la siguiente fórmula:

 

Extensión = (Aumento + 1)* Focal - Focal

Si queremos obtener un aumento de x 1 con un objetivo de focal de 50 mm enfocado a infinito:

Extensión = (1+1)*50 - 50 = 50 mm

 

Si quisiéramos llegar a una escala de x2 necesitaríamos una extensión de 100 mm

   

 

¡Acérquese¡

 

Si quiere buenas fotos acérquese todo lo que pueda. Elimine todos los elementos que no añadan nada a la escena. Sin embargo no pierda el todo como referencia. Si se acerca demasiado esa mariposa perderá sus alas y también un atributo distintivo. Además con los aumentos disminuye la profundidad de campo...

 

 

Es necesario dejar un poco de espacio alrededor de nuestros modelos para que no se vean comprimidos: necesitan respirar. El efecto que logramos es mejor. Acérquese todo lo que pueda, pero aléjese todo lo necesario.

Nikon D70; MicroNikkor 105 mm 1:2.8 a vel 125 y f/11. Dos unidades de flash.

 

Enfoque los detalles realmente importantes:

 

Es imposible captar el tema con absoluta nitidez en todos los planos, así que ¡céntrese en lo realmente importante y enfoque sobre ello!

 

En general en animales enfoque en los ojos, en flores en los estambres, en tallos espinosos en las espinas... Esto es sólo una regla general que deberá obviar cuando lo considere oportuno.

 

Intentaba resaltar la trompa de esta mariposa (Parnasus apolus) y para que no atrajeran demasiado la atención los vistosos colores de sus alas decidí utilizar un diafragma relativamente abierto, f/8, para que saliesen desenfocados.

 

 

 

Varié la distancia y no el enfoque.

 

Al variar el enfoque varía también la relación de ampliación. Además es muy difícil enfocar con el anillo de enfoque.

 

En vez de ello es más fácil mover la cámara o el sujeto hacia delante o atrás y cuando esté a foco la zona deseada disparar.

 

Es muy útil situar el espécimen encima de una hoja, cartón, radiografía o similar e ir moviendo ésta hasta el lugar adecuado.

 

Muchos insectos tienden a seguir una determinada dirección, a huir de la luz, a acercarse a ella. Observe este comportamiento y situelo después en una zona por la que al huir pase por delante de la zona de enfoque...

 

 

Uso de más de una lente de aproximación:

 

Sitúe la de mayor potencia más próxima a la cámara y la otra al sujeto.

 

En general el uso de dos lentes muy potentes no produce buenos resultados.

 

Si utiliza filtros sitúelos después de las lentes, es decir en último lugar.

 

Diafragme hasta f:11 ó f:16 si usa dos lentes.

 

 

Fondos:

 

El fondo es imprescindible que sea tenido en cuenta. Un fondo inadecuado estropeará la mejor de las fotos.

 

A veces en necesario un pequeño cambio del punto de vista para que el fondo pase de ser de un azul celeste a negro, elija la mejor de las posibilidades para que el fondo apoye y no pugne contra el sujeto.

 

 

 

Estas dos fotografías han sido obtenidas en el mismo lugar, sólo ha variado el punto de vista y por tanto el fondo. Los brillos del hielo son mucho más evidentes contra un fondo oscuro, además la iluminación a contraluz favorece la aparición de brillos (pasa el ratón sobre la foto para ver la otra).

Nikon F100; MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 60 y f/11 ambas.

 

Si no encuentra un fondo adecuado puede conseguirlo con una cartulina situada adecuadamente, o simplemente dejándolo en la oscuridad.

 

Una diapositiva proyectada puede ser un buen fondo, cuide que sobre la pantalla no incida ninguna otra luz.

 

 

Fondos negros:

 

Cuando fotografiamos con flash es frecuente encontrar que los fondos de nuestras fotos salen completamente negros. Si bien al principio esto nos puede parecer muy interesante y bonito los resultados son muy artificiosos y debemos aprender a eliminar los fondos negros.

 

La luz que proporciona un flash cae con el cuadrado de la distancia. Es decir que al doblarse la distancia, la luz debe iluminar un área 4 veces superior y por tanto la luz efectiva se reduce a la cuarta parte.

 

Cuando la distancia del sujeto al fondo es igual a la existente entre el flash y el sujeto sucederá que la distancia flash-fondo es doble que la flash-sujeto, y por tanto la luz que llega al fondo es la cuarta parte que la que recibe el sujeto.

 

Las películas de diapositiva tienen una latitud en las sombras de 2.5 puntos (es decir que entre el color blanco sin detalle y el negro sin detalle existe una diferencia de iluminación de 5 puntos), con lo que la luz que llega al fondo apenas iluminará lo suficiente para que conserve algo de color. Sí el fondo está todavía más alejado la exposición del fondo se saldrá fuera de la latitud de la película y éste saldrá completamente negro.

 

La solución consiste en separar más los flashes del sujeto, a una distancia ligeramente superior a la que existe entre el sujeto y el fondo. Otra solución consiste en iluminar el fondo con un flash específico para él. Y una tercera solución consiste en utilizar la luz ambiente. En este caso subexpondremos la iluminación natural en 1.5 ó 2 puntos y el flash se encargará de iluminar al sujeto principal (ver el epígrafe sobre flash de relleno)

 

De todas formas hemos de estar de acuerdo en que a algunos sujetos les sienta muy, pero que muy bien un fondo negro...

 

Para saber más de los fondos lee el curso sobre los mismos en esta web...

 

Esta flor encontraba justo enfrente de unas matas de flores y unas rocas que reflejaban la luz del sol. El fondo era demasiado llamativo.

Para eliminarl esta interferencia y conseguir que resaltasen los delicados tonos verdiamarillentos de los pétalos subexpuse el fondo en 2 puntos y un tercio, consiguiendo que saliese mucho más oscuro que lo que en realidad era. Para iluminar la flor utilicé dos unidades de flash.

Nikon D70; MicroNikkor 105 mm 1:2.8 a vel 125 y f/11. dos unidades de flash.

 

Tape el ocular:

 

Si está exponiendo con luz natural es recomendable que tape el ocular cuando realice el disparo, pues sino la luz que entra por el mismo puede falsear la medición correcta del fotómetro. Si su cámara no tiene tapa para este fin tape la llegada directa de luz con la mano, pero sin tocar la cámara.

 

 

Filtros.

Bastan unos pocos filtros y saber utilizarlos. En fotografía en general son útiles los siguientes:

 

Polarizador: Incrementa el contraste de la escena y elimina parcialmente los reflejos en superficies no metálicas. Produce un gran efecto sobre los cielos azulados (especialmente en un ángulo de 90º respecto al sol) intensificando su color. También es de gran ayuda al fotografiar cursos de agua, eliminando el brillo de su superficie y permitiendo ver el fondo.

 

Dos filtros polarizadores consiguen oscurecer completamente la escena y pueden servirnos como filtros neutros cuando necesitemos disminuir la velocidad de exposición.

 

Absorben en general dos puntos de luz que son corregidos por los fotómetros de las modernas réflex.

 

Su mayor efecto es sobre los reflejos que inciden con un ángulo de 30-35º, que son eliminados por completo, sobre los reflejos perpendiculares el polarizador no tiene efecto.

 

En algunas cámaras réflex es imprescindible utilizar polarizadores circulares para que el fotómetro y el autofocus puedan funcionar adecuadamente. Son más caros que los lineales y polarizan en un solo sentido.

 

Es de destacar que la luz de los flashes no emite luz polarizada, con lo que su uso en estas condiciones de iluminación no es adecuado.

 

Filtro 81

 

Corrige la luz azulada que presentan los motivos situados a la sombra o en lugares situados a una gran altura. Existe en tres gradaciones: A, B y C, siendo la C equivalente a la suma de las otras dos. La más recomendable es la B.

 

 

 

La distancia de trabajo:

 

La distancia entre el objetivo y el tema  depende de:

 

1-       La escala de reproducción, a mayor escala mayor distancia de trabajo.

2-       La longitud focal, a mayor longitud mayor distancia.

3-       La posición del objetivo, en posición invertida es mayor

 

La distancia de trabajo es muy importante, sobre todo a la hora de iluminar la escena, si no disponemos el suficiente espacio no podremos colocar los focos, flashes o reflectores. Otro problema añadido es que muchos de nuestros modelos huirán si nos acercamos más allá de su distancia de seguridad.

 

 


 

ILUMINACIÓN  

 

Luz Natural:

 

La luz natural no suele ser la más adecuada para el trabajo de macro.

 

Por un lado su calidad, dirección, dureza y color dependen de la posición del sol y de la existencia de nubes. En pocas ocasiones encontraremos un cielo parcialmente nublado que produzca una iluminación suave y poco contrastada. De cualquier forma tan sólo en las horas cercanas al mediodía la temperatura de la luz es la idónea para las películas de luz de día, y justo a estas horas la calidad de la luz es ínfima.

 

Por otro lado y debido a la combinación de diafragmas cerrados y a la extensión que utilizamos en macro, es muy frecuente que la luz natural sea completamente insuficiente, ya que no siempre podemos incrementar el tiempo de exposición lo necesario para compensar estos diafragmas. Los animales suelen moverse y es raro que no exista algo de brisa que agite a las flores y a las plantas.

 

 

Uso de luz no natural:

 

Cuando la luz natural de que disponemos es insuficiente, o su dirección y calidad no son las idóneas para el motivo que fotografiamos se hace necesario el uso de fuentes artificiales de luz. A continuación veremos las más comunes.

 

 

Utilización de un proyector de diapositivas:

 

Es una buena fuente de iluminación, ya que su temperatura de color es muy adecuada para iluminar y además tienen suficiente potencia para utilizar diafragmas adecuados (100-200 w) También son muy útiles a la hora de enfocar.

 

Si posee un filtro para proteger del calor a las diapositivas debemos procurar eliminarlo, ya que con frecuencia son de color y producen dominantes verdosas  en la foto (si no queda otro remedio podemos corregirlas con un filtro púrpura suave).

 

 

Utilización del flash:

 

Es la mejor opción en el trabajo de campo. Permiten una gran movilidad y combinan un relativo bajo precio con una poderosa fuente de luz, fácilmente orientable y ajustable.

 

 

Focos de estudio:

 

En el trabajo de estudio podemos recurrir a este tipo e iluminación. Existen focos halógenos con los que no es necesario corregir el tono de la luz y focos que proporcionan una temperatura de luz baja y que por tanto es necesario corregir, bien sea con el empleo de película para luz artificial o con un filtro 80 B.

 

Debido al gran calor que producen es imprescindible situarlos lejos de los animales y vigilar constantemente su bienestar. En caso de duda es mejor no utilizarlos...

 

 

Reflectores:

 

Se llama así a una superficie que refleja gran parte de la luz que incide sobre ella.

 

En el mercado existen reflectores plegables, de poco peso y volumen. Nos permiten aclarar las sombras que aparecen en el lado contrario al del foco de luz y disminuir así el contraste y las feas sombras. Podemos emplearlos con cualquier fuente de luz.

 

Se pueden adquirir en blanco, plata y oro. Este último puede dar un poco de calor a las fotografías con flash, que suelen presentar unos tonos muy fríos. El blanco por su parte es el que produce una iluminación más suave.

 

El uso del reflector aclara las sombras que produce el flash, al rebotar parte de la luz que emite éste en la zona contraria al destello.

 

Se puede construir un reflector de forma sencilla y barata abriendo y recortando a la medida un envase de Tetra-brick.

 

El reflector lo situaremos de tal forma que salga en la composición, a continuación lo retiraremos lentamente hasta que dejemos de verlo en el visor. Hemos de tener en cuenta que la mayoría de las cámaras presentan una zona de visión de un 90-97 % del fotograma y retirarlo un poco más si es necesario para que el reflector no se vea en ese 3% que queda oculto.

 

También podemos utilizar el reflector para hacer incidir en él directamente la luz del flash y que sea esta luz rebotada la que ilumine la escena. Con ello conseguimos una fuente de luz de mayor tamaño, lo que redunda en una luz menos directa y más difusa. Esta combinación nos permite iluminar la escena desde cualquier ángulo.

 

Para conseguir una iluminación más suave se puede recurrir también a rodear el flash con una bolsa de plástico translucida llena de aire y sujeta a éste con una goma. La iluminación será menos dura y direccional. Las cámaras TTL tendrán en cuenta la perdida de potencia de los flashes TTL al ser rebotados o al pasar a través de la bolsa plástica, en otro caso será necesario hacer pruebas para determinar el nuevo número guía...

 

 

Número guía de los flashes:

 

Es una cifra que nos permite elegir la combinación adecuada de diafragma-distancia del flash al motivo.

 

Coincide con el diafragma que tenemos que seleccionar para una distancia del flash al motivo de 1 m.

 

El número guía es propio para cada una de las sensibilidades de la emulsión. El número guía que nos facilita el fabricante suele ser el correspondiente a películas de 100 Asa, evidentemente este número es menor en película de baja sensibilidad y mayor en las de mayor sensibilidad. Así tenemos que para película de 50 Asa es 1,4 veces menor, para película de 25 Asa 2 veces mayor...

 

Esta cifra, aparte de la “generosidad” del fabricante, está pensada para sujetos standard y sufre modificaciones para sujetos muy claros (aumentar la exposición 0.5-1 EV) o muy oscuros  (disminuir la exposición 0.5-1 EV), espacios muy pequeños  (disminuir la exposición 0.5-1 EV) , espacios grandes  (aumentar la exposición 0.5-1 EV)

 

Si nota que en general su flash no se comporta como espera puede ser útil comprobar el número guía suministrado por el fabricante. Para ello basta con situar el flash a una distancia conocida del sujeto (3 m por ejemplo) e ir disparando a diferentes diafragmas. Luego seleccionaremos la exposición correcta y calcularemos el número guía real según la fórmula NG= Diafragma x distancia.

 

En flashes TTL la exposición es controlada por la cámara y es infrecuente que aparezcan problemas de exposición (dejando al margen los sujetos muy claros o muy oscuros).

 

En ocasiones el fabricante proporciona el Nº guía en pies, en este caso para calcular el número guía aproximado en metros deberemos dividirlo por tres.

 

 

Cables de extensión:

 

En macro es poco recomendable utilizar el flash en la zapata de la cámara, debido por un lado a la fea iluminación que produciría, llena de sombras detrás del sujeto y excesivamente plana, y por otro lado a que el propio objetivo impide que la luz llegue al motivo.

 

Para evitarlo se separa el flash de la cámara por medio de un cable. Los más avanzados, útiles y caros conservan las funciones de TTL de la cámara.

 

También existen células fotoeléctricas que mantienen el TTL de los Flashes sin necesidad de andar colgando con cables por todas partes. su precio es muy similar de los cables y su comodidad y versatilidad enorme.

 

 

Pilas:

 

Al igual que es imprescindible llevar pilas de repuesto para la cámara es necesario contar al menos con un segundo juego de pilas para el flash. El uso de pilas recargables es el idóneo, por su relación calidad-precio y por su menor impacto ambiental.

 

Las mejores pilas recargables en la actualidad, y en tanto no se instalen las pilas de Ión-Litio son las del Metal-Hidruro.

 

Tenga en cuenta que la capacidad de las pilas se reduce drásticamente con temperaturas bajo cero. Lleve suficiente cantidad de pilas o prevea como cargarlas. Existen en el mercado cargadores solares para pilas que permiten su carga lejos de la civilización.

 

 

TIPOS DE ILUMINACIÓN

 

 

Luz Frontal:

 

Provoca la ausencia de sombras en el motivo y que la composición aparezca plana, sin volumen.

 

Contraluz

 

A contraluz la saturación de los colores es mayor, así como su pureza. Además en numerosas ocasiones los colores que aparecen son muy distintos a los reflejados y la composición gana muchísimo con esta luz.

 

Es muy recomendable esta luz con las flores, especialmente las de colores claros, helechos, patas de anfibios...

 

Es recomendable que la fuente de luz no aparezca en el fotograma, pues sino saldrá una zona de velo bastante desagradable.

 

 

Iluminé esta escena con un flash a contraluz enfocando en los ojos.

Nikon D70; MicroNikkor 105 mm 1:2.8 a vel 125 y f/11 con anillos de extensión; flash.

 

Luz Lateral:

 

Proviene de fuentes situadas cerca de los 45º respecto a la cámara. Produce resultados naturales y sombras en el lado opuesto que normalmente es necesario aclarar con un reflector o un segundo flash.

 

 

 

 

Un flash situado muy oblícuo respecto a los sujetos de la toma le dan sensación de volumen a cuerpo, a costa d eunas sombras acusadas que no se aclararon por dificultades para situar otro flash.

Nikon D70; MicroNikkor 105 mm 1:2.8 a vel 125 y f/11

 

 

Luz rasante:

 

Situada a 75-90º del eje de la cámara y muy cerca del plano horizontal la luz acentúa las texturas del objeto que fotografiamos.

 

El inconveniente es que si la luz procede de un solo punto el contrario aparece muy oscuro o negro. Para evitar este problema se recurre a un segundo punto de luz o a un reflector.

 

La luz lateral proporciona textura a los elitros de este escarabajo.

MicroNikkor 60mm 1:2.8 a vel 125 y f/11. Fuji Velvia 50. Luz directa con un flash y reflector en el opuesto.

 

 

 

Sombras dobles:

 

Si utilizamos dos flashes de igual potencia uno a cada lado del sujeto las sombras que proyectan son de la misma densidad. Esta iluminación es poco natural y debe de ser desechada.

 

Podemos sustituir un flash por otro de menor potencia, situarlo a mayor distancia o colocarle un difusor.

 

Los mejores resultados se consiguen cuando la segunda fuente arroja entre la mitad y la cuarta parte de luz que el foco principal, lo que equivale a un número guía menor en un factor de 1,4 – 2 o a una distancia de trabajo multiplicada por estos factores.

 

También podemos sustituir este segundo flash por un reflector, con resultados similares, aunque con una menor movilidad.

 

 

Evite las manchas brillantes:

 

Es muy frecuente que al fotografiar algunas superficies (piel de anfibios, hojas carnosas...) aparezcan manchas brillantes por utilizar una iluminación demasiado frontal, para reducir este efecto basta con utilizar la fuente de luz de forma más oblicua, o recurrir a una iluminación más difusa.

 

 

Distancia de la luz:

 

Cuanto mayor sea la distancia a la que se encuentra la luz menor será el contraste entre el sujeto y el fondo.

 

Así focos situados muy cerca del sujeto producen fondos sin apenas luz. Si alejamos el foco (al caer la luz en función del cuadrado de la distancia) la luz que llega al fondo es muy similar a la que llega al sujeto. De esta forma podemos eliminar en muchos casos fondos demasiado oscuros (ver fondos negros)

 

 

Iluminación indirecta:

 

Produce una iluminación menos contrastada y menos dura que el uso de fuentes de luz directa ya que el tamaño de la fuente lumínica es mayor que el propio sujeto.

 

 

 

Podemos conseguir esta luz haciendo incidir el flash sobre un reflector y dirigiendo éste sobre el sujeto, para conseguir una mayor suavidad podemos situar un segundo reflector en el lado contrario.

 

También podemos construir una caja de luz, con papel translucido, tipo papel cebolla, que rodee al sujeto y hacer incidir sobre ella dos flashes a 45º, la luz se repartirá homogéneamente sobre el sujeto y producirá una iluminación suave y sin sombras duras.

 

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El uso de un reflector sobre el que se reflejó un flash consigue una iluminación suave pero con sombras que acentúan el detalle y volumen

Objetos claros sobre fondos oscuros:

 

Esta situación produce una sobre exposición del sujeto debido a que los automatismos del flash producen una descarga de luz, que si bien es adecuada para el negro fondo, queman el sujeto.

Lo mismo sucede, sólo que en sentido inverso, con sujetos oscuros sobre fondos claros, en estos casos el sujeto saldrá subexpuesto.

 

Para evitarlo podemos subexponer o sobrexponer respectivamente .05-1 EV para lograr que nuestro sujeto salga bien, desgraciadamente los fondos saldrán negros o quemados. También podemos recurrir a realizar una medición puntual del sujeto, el resultado será el mismo...

 

La única solución efectiva es equilibrar con ayuda de un flash o de un reflector el contraste entre los dos planos, iluminando el primer plano en fondos claros y el fondo cuando este sea más oscuro que el primer plano.

 

 

Duración del destello de flash:

 

El tiempo de descarga del flash es ultracorto, del orden de 1/1000 a 1/50.000. Gracias a estos tiempos tan cortos podemos congelar movimientos que ni las más altas velocidades de obturación de la cámara podrían registrar.

 

 

Combinación de Flashes:

 

Los flashes se pueden combinar entre ellos de dos formas:

1-       Mediante cables de sincronización, que conservan el TTL.

2-       Mediante células foto-disparadoras. Las más antiguas sólo logran disparar el flash a su potencia nominal, o a una fracción de esta si el flash lo permite. Las más modernas conservan el TTL, pero con objetivos de focal corta puede ser muy difícil situar el captador de forma que el flash esclavo se excite.

 

 

Se llama flash esclavo al que depende de otro flash, llamado principal. Su nombre no indica que aporte menos luz, pero es recomendable que así sea. En caso de fallar por lo menos el principal habrá aportado la mayor cantidad de luz a la composición.

 

El número guía equivalente de la unión de flashes (cuándo su luz incide sobre la misma zona) es igual a la raíz cuadrada de la suma de los cuadrados de sus respectivos números guía.

 

 

Luz de relleno:

 

Se llama así a la técnica de utilizar el flash para aclarar las sombras producidas por la luz natural.

 

Para ello debemos elegir el diafragma adecuado para conseguir la profundidad de campo que estimemos oportuna. A continuación seleccionaremos la velocidad de obturación adecuada para ese diafragma, pero vigilando que la velocidad de obturación esté por debajo de la de sincronización del flash (normalmente entre 1/60 –1/250). Sí no podemos seleccionar una velocidad inferior a la de sincronización deberemos seleccionar un diafragma más cerrado o recurrir a filtros de densidad neutra. Otra opción es recurrir a flashes y cámaras de última generación, capaces de sincronizar a cualquier velocidad.

 

El flash no debe aportar toda la luz a la escena, su misión es tan sólo la de aclarar las sombras. Por ello debemos subexponer su destello entre 1 y 2 EV y orientarlo de tal forma que incida precisamente sobre las sombras.

 

Cuando subexponemos la luz del flash en 2 puntos su destello apenas aporta nada a la luz natural, no precisándose pues ninguna corrección en la exposición.

 

Sin embargo cuando subexponemos el destello del flah en un punto éste aporta a la escena la mitad de la luz que necesita. Para evitar que el fotograma salga sobreexpuesto deberemos disminuir también la exposición de la luz natural en un punto.

 

De esta forma las luces recibirán la mitad de su exposición correcta de la luz natural y la otra mitad de la proveniente del flash. Las sombras recibirán tan sólo la iluminación del flash.

 

Si utilizamos el flash como luz principal podemos usar la luz natural de relleno. Para ello subexpondremos la luz natural entre 1 y 2 EV. Sí subexponemos la luz natural en 1EV deberemos subesponer la luz del flash en un punto para evitar sobreexponer el fotograma. Sí subexponemos la luz natural en 2 o más puntos su incidencia sobre las luces del fotograma es escasa y no necesitaremos compensar el destello del flash

 

El uso de flash de relleno es más sencillo en general utilizando la cámara en manual. En cámaras que tengan control de compensación independiente para el flash la cosa se simplifica todavía más, así como en los flahes que admitan este ajuste.

 

Sí queremos subexponer la luz de relleno en punto tan sólo deberemos situar el dial de copensación en -1, de esta forma tanto el flash como la iluminación natural aportarán la mitad de la luz necesaria para la correcta exposición.

 

En los casos en que el sujeto no tenga un color neutro deberemos compensar a mayores la exposición teniendo en cuenta su brillo.

 

Encontramos estas plantitas carnívoras con una luz trasera que hacía resaltar sus pegajosas trampas. Para evitar que las plantas saliesen muy oscuras y sin detalles utilicé un flash subexpuesto en medio punto. De esta forma mantenermos el contraluz en las gotas y apreciamos detalle en las hojas, que de otra forma serían casi siluetas.

Pasa el ratón por la foto

El flash hemos de aprender a valorarlo en términos de calidad de la iluminación.

Esta toma intenta transmitirnos el boom de la floración, pero el primer término queda demasiado apagado. Si utilizamos un flash para iluminarlo suavemente podemos lograr que el sujeto principal capte la atención del observador, al tiempo que el fondo transmite esa sensación de abundancia.

MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 90 y f/8. En la segunda toma flash de relleno a -2 EV.

 

Flash múltiple y exposiciones múltiples:

 

Cuando contamos con un sólo flash y la superficie a cubrir es muy grande o simplemente queremos aclarar las sombras, podemos utilizar un solo flash disparándolo varias veces con el botón que este lleva incorporado para disparos manuales. Es una situación frecuente en la fotografía de cuevas, con fuelles de gran extensión combinados con diafragmas muy cerrados... En caso de querer aclarar simplemente las sombras, debemos situar el flash para el segundo disparo a una distancia 1.4 o 2 veces la anterior.

 

Si la parte que recibe el nuevo disparo no ha recibido la luz del anterior disparo no es necesario modificar la exposición. En caso contrario debemos tener en cuenta que si el flash incide dos veces en el mismo lugar su número guía se multiplica por 1,4, si lo hace 3 por 1.7, si lo hace 4 por 2...

 

El mismo razonamiento debemos utilizarlo cuando realicemos exposiciones múltiples sobre el mismo fotograma.

 

 


 

EN ACCIÓN  

 

Elegir el motivo:

 

Lo primero que tenemos que hacer, evidentemente es buscar un motivo. A veces los motivos nos asaltan, en otras ocasiones es necesario buscarlos y cuando los  encontramos mejorarlos un poquito, moviendo un poco esa ramita que estorba, fijando con un cordelito una planta que se nos echa encima...

 

Es imprescindible tomarse la elección del motivo con calma, en realidad será absolutamente inútil todo el trabajo posterior si el motivo no es interesante o apropiado.

 

Si dispone de varios sujetos, por ejemplo una mata de flores, no se quede con el primero que encuentre, busque aquel que presente un mejor aspecto, aquella flor que esté en su punto culminante, busque el que tenga una mejor luz, o un fondo más interesante.

 

 

Estuve persiguiendo a este insecto durante casi media hora al amanecer, hasta que por fin se situó en una hoja durante un rato de un minuto. como el fondo era muy feo doble unas hojas y las situé detrás.

Nikon D70; MicroNikkor 105 mm 1:2.8 a vel 125 y f/11; dos unidades de flash.

 

 

Cuando ya tenga elegido a su motivo busque el mejor encuadre. Con frecuencia encontrará varios encuadres adecuados, en ese caso realice varias fotografías. Tenga en cuenta que es imposible captar todo con una sola fotografía. A veces será necesaria una foto de detalle, otra de conjunto... Procure no centrar el tema en el fotograma ni exagerar los picados. No sitúe el objeto en los bordes de la composición, déjele un poco de espacio alrededor.

 

 

Elija la extensión que necesite para que salga en el fotograma aquello que considere necesario. Elimine cualquier elemento que no sea absolutamente imprescindible. Acérquese todo lo necesario para que el sujeto sea precisamente el centro de interés. Poco interés puede presentar una bonita flor rodeada de un océano de hierba que no aporta nada a la composición.

 

Cuando ya haya elegido el mejor ángulo coloque la cámara en un trípode. El uso del trípode mejorará sus fotografías en general, pero en macro se hace practicamente imprescindible. Es casi imposible enfocar en situaciones críticas a pulso. Confie en sus manos sólo cuando sea imposible el uso del tripode. No coloque el trípode en una situación cómoda para su espalda, colóquelo para captar precisamente el encuadre que antes calificó como idóneo (misteriosamente este encuadre suele ser el menos ergonómico y el más incómodo de adoptar...)

 

 

 

A la hora de componer en macro parece que tenemos pocas opciones, ya que la proximidad de los elementos y la dificultad de enfocar complican mucho las cosas.

Sin embargo podemos asegurar que existen tantas composiciones para un motivo tan sencillo como una flor como fotógrafos la tomen. Pasa el ratón por la foto para ver otra posibilidad. Eso sí, los bichitos no siempre son tan colaboradores, pero incluso la flor sale mejorada con un encuadre menos oblicuo.

MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 90 y f/8. Dos unidades de flahs y anillos de extensión.

 

Soporte para Flashes de Novoflex. Este artilugio nos permite orientar fácilmente los flashes y trabajar con gran autonomía y rapidez, sobre todo cuando trabajamos a mano o lo combinamos con un monopie.
 

 

Compruebe que la profundidad de campo es la necesaria para que salga a foco lo que usted considera oportuno. No siempre es necesario diafragmar hasta f:22, a veces diafragmas más abiertos ayudan a separar el sujeto del fondo, a aislarlo. Si no sale a foco todo lo que considera necesario intente situar el plano de la película más paralelo al motivo.

 

Compruebe que no existen elementos en el fondo que distraigan la atención como manchas de color vivo, zonas muy contrastadas, reflejos de luz, o su propia mano sujetando el tallo de la huidiza margarita...

 

Controle la calidad de la luz e intensifíquela si fuera necesario con una unidad de flash o un reflector. Compruebe que no existan condiciones que recomienden una compensación de la exposición (sujetos muy oscuros o muy claros, gran contraste...)

 

Mire con especial detenimiento las condiciones de luz que tiene el sujeto y piense si son las idóneas. Si tiene poca luz podrá aportar más con la ayuda de uno o varios flashes. Si lo que no le gusta es la calidad de la luz podrá mejorar esta volviendo en otro momento, cuando el sol tenga un mejor ángulo, o proporcionarle la luz adecuada con una detenida colocación de los flashes y reflectores.

 

Coloque el cable disparador y antes de usarlo verifique que todo está bien. Reflexione sobre la colocación de la cámara, la elección del sujeto, la calidad de la luz y su cantidad, verifique que el horizonte no esté inclinado.

 

Por último active el levantamiento manual del espejo si su cámara cuenta con esta opción y apriete el disparador sin brusquedad.

 

Podemos combinar varios juegos de anillos para obtener la extensión que necesitemos. Los anillos pueden llegar a proporcionar tanta extensión como un fuelle y no presentan los inconvenientes de este.

 

La luz:

 

Al valorar la luz de su composición deberá ver en primer lugar si la luz natural es la adecuada, si su cantidad le permite el uso del diafragma que necesita y si su calidad es artísticamente correcta

 

Trabajando a la sombra la iluminación suele ser homogénea, pero al sol suele ser recomendable utilizar un reflector para aclarar las sombras. En la sombra aparecen dominantes azuladas que puede ser necesario corregir con un filtro 81.

 

Si la luz no es la suficiente se hará necesario recurrir a una fuente artificial. Hoy en día, gracias a su reducido consumo, facilidad e transporte y a su alta potencia el flash se configura como la iluminación perfecta.

 

Podemos utilizar el flash como fuente complementaria (flash relleno), para aclarar las sombras o como fuente principal. También podemos utilizarlo para aportar un efecto a la escena, una zona sobreexpuesta, por ejemplo, pero este uso es muy infrecuente en macro.

 

El mayor inconveniente del flash es que produce una iluminación altamente direccional y contrastada. Para conseguir iluminaciones más suaves podemos recurrir al uso de un reflector por el lado contrario al que situemos el flash, o a una segunda unidad de flash. Esta segunda unidad deberá situarse adecuadamente para no provocar sombras dobles tal y como explicábamos más arriba. También podemos recurrir a la iluminación indirecta, que produce iluminaciones menos duras.

 

Normalmente las mejores iluminaciones son aquellas en que la luz proviene de la Izd del sujeto principal. Si tiene dudas adopte este tipo.

 

Encontramos esta avispa muerta en una fría mañana de invierno. Para resaltar las formas de sus antenas utilicé un flash rebotado en un reflector plegable y para aclarar sus escasas sombras un simple folio en el lado contrario. Para conseguir que saliese enfocada también la cara me vi obligado a utilizar un diafragma de f:22 aún a sabiendas de que a estos aumentos (10:1) perdería algo de nitidez por encima de f/16.

Al hablar de flash hemos de empezar a pensar en cuestiones de calidad de la luz, no de cantidad. En macro las unidades actuales proporcionan suficiente flujo luminoso para poder utilizar dafragmas cerrados.

En esta ocasión se utilizó un flash combinado con un reflector para aclarar los sépalos y la luz natural.

Nikon D70; MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 8 y f/11. Flash de relleno y reflector.

Para la toma que se ve al pasar el ratón por la foto se utilizaron dos unidades de flash y se disparo a una velocidad alta, de esta forma se eliminó el tono cálido del amanecer y se produjeron brillos menos agradables en las hojas. A cambio se ganó en nitidez, en un fondo más difuso y en el modelado del agua.

Nikon D70; MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 250 y f/11. Dos unidades de flash.

 

 

 

 

 

Si el flash es TTL y el sujeto es presenta una reflexión de la luz cercana al neutro (18%) no será necesario ningún ajuste, situaremos el flash en un ángulo  tal que su luz produzca el modelado del sujeto que consideremos adecuado y la cámara se encargará de cortar el destello cuando el fotograma esté perfectamente expuesto.

 

Si tenemos dudas de donde colocar el flash una buena solución puede ser situarlo a 45º del sujeto y a 45º de inclinación. Esta ubicación produce sombras realistas y neutras. Sin embargo será mejor pensar detenidamente en que iluminación resaltará el sujeto y aplicarla.

 

Por ejemplo la iluminación lateral va muy bien para captar cortezas de árboles, detalles en las piedras...

 

Si los flashes no son TTL o los usamos en manual deberemos mirar que diafragma y que sensibilidad de película estamos utilizando y ubicar el flash a la distancia que hemos aprendido a calcular más arriba.

 

Una vez situado este flash principal colocaremos un segundo flash o reflector de forma que aclare las sombras producidas por este.

 

Si queremos que el fondo esté iluminado necesitaremos situar un tercer flash para iluminarlo suavemente, o aprovechar la luz ambiente. Conviene subexponer el fondo en un punto o dos para que no distraiga  la atención.

 

 

El viento:

 

Uno de los principales inconvenientes de trabajar en el campo es el persistente viento. A pesar de que nos pueda parecer que existe una absoluta calma cuando miramos por el visor vemos como nuestra flor se mece de un lado a otro sin parar ni un instante.

 

Para reducir en la medida de lo posible podemos situar nuestra mochila o algo de ropa amparando a nuestro sujeto de la acción del viento. También podemos destinar un reflector a esta misión.

 

Es muy útil construir un paravientos con unas varillas de fibra y un plástico transparente. No es necesario que sean muy grandes, los situaremos en forma de semicírculo alrededor del sujeto impidiendo que llegue el viento a él. Estará lo suficientemente lejos para salir completamente desenfocado, viéndose tan sólo el fondo a su través.

 

Un recurso útil, barato y poco pesado lo constituye el uso de una aguja de calcetar gruesa y varias pinzas del pelo con las que abrazaremos el tronco de la plantita que deseemos fotografiar.

 

De todas formas incluso con rachas de viento fuertes suele haber unos instantes de calma cada cierto tiempo, con un poco de paciencia (a veces mucha) es posible obtener nuestra foto.

 

El viento puede hacer recomendable también el uso de flash, aunque si bien congela el movimiento es difícil disparar justo cuando el sujeto está a foco.

 

 

Quería conseguir una composición en las que las antenas de este insecto saliesen por las diagonales del fotograma para conferirla mayor fuerza. Por desgracia el viento movía tanto las ramitas en las que se encontraba que era casi imposible casi ni tan siquiera enfocar. Por fortuna tuvimos unos instantes de calma en los que pude obtener esta fotografía. Después el viento volvió a soplar y el insecto a mecerse a su ritmo.

En esta toma el viento hacía mover la flor con su pasajero, al usarse una velocidad lenta para captar el fondo ese movimiento quedó registrado en el fotograma.

Nikon D70; MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 8 y f/16. Anillo de extensión de 20 mm y flash de relleno.

Para evitar ese fenómeno se decidió prescindir de la luz natural (pasa el ratón por la foto para verla).

Se utilizó un reflector para aclarar las sombras creadas por la luz artficial. Para evitar que el fondo saliese negro se situó más alejado que en la toma anterior. De esta forma logramos un fondo oscuro pero con detalle.

Nikon D70; MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 125 y f/16. Anillo de extensión de 20 mm. Flash y reflector.

 

Acuarios y terrarios:

 

En ocasiones es imposible fotografiar a un individuo en el campo. Entonces podemos recurrir al terrario o al acuario para fotografiarlos en unas condiciones sobre las que tenemos un mayor control.

Podemos situarlos donde queramos, iluminarlos como consideremos oportuno...

 

Sin embargo es conveniente molestar al animalito sólo lo imprescindible, y si estas molestias son grandes prescindir de realizar la fotografía. Cuando acabemos con la sesión es necesario darle las gracias a nuestro invitado y dejarlo donde lo encontramos. Si es necesario le proporcionaremos alimento y bebida.

 

 Recrearemos el ambiente natural del sujeto sobre una bandeja, de forma que podamos mover esta fácilmente y llevar al sujeto a la zona de enfoque que tengamos seleccionada en la cámara. Si utilizamos plantas para este fin debemos tratarlas con el mismo cariño que a nuestro invitado.

 

Para limitar los movimientos del animal se puede utilizar una campana de red fina (las metálicas son muy útiles por su rigidez) y retirarla justo antes de realizar el disparo. Esta red permite enfocar a su través sin problemas.

 

Para el fondo podemos elegir elementos naturales o recurrir a una lámina de papel mate (el Canson de color verde u ocre va muy bien)También podemos imprimir una hoja con un motivo de colores adecuados aplicándole un efecto de desenfoque con un programa de diseño gráfico.

 

Para animales acuáticos recurriremos a un acuario con los cristales más finos posibles. Su tamaño estará en función al animal que queramos fotografiar, necesitaremos varios tamaños para evitar que los más pequeños se pierdan en un mar de agua. Para limitar los movimientos del animal recurriremos a un cristal por detrás del mismo que reduzca su margen de movimientos.

 

Son realmente molestos los reflejos que producen los flashes sobre los  cristales delanteros de los acuarios. Para evitarlos debemos tener en cuenta:

 

1-       Colocar el flash por encima de la cámara y dirigido al acuario con un ángulo de 50º respecto al eje óptico de esta. Este ángulo se medirá con precisión. La cámara se colocará perpendicular al acuario.

2-       Cuanto mayor sea la longitud focal empleada menos problemas surgen.

3-       Disponer los flashes de forma que la cámara no reciba ninguna luz.

4-       Tapar la cámara con una cartulina negra a la que se hará un agujero por el que se pasa el objetivo. De esta forma evitamos que se vea el reflejo de la cámara.

 

Al emplear el flash con un ángulo de 50º parte de la luz que despide se pierde. Si trabajamos con flash TTL esta perdida es tenida en cuenta por la cámara, pero en caso contrario debemos calcular que el número guía del flash se reduce aproximadamente en un punto, y deberemos situarlo 1,4 veces más cerca.

 

Es conveniente aclarar con un segundo flash o un reflector las sombras producidas. Asimismo es conveniente iluminar el fondo, ya que los fondos negros son muy irreales en este tipo de fotos.

 

Foto de rana verde realizada en libertad, con dos flashes apenas perceptibles, el de la izquierda como principal y el de la derecha de relleno.

 

 


 

Sí tiene alguna duda no dude en ponerse en contacto con el autor.